La conmemoración del aniversario 210 del sacrificio de los Mártires Zipaquireños reunió a Autoridades Municipales y Departamentales, Fuerza Pública, instituciones educativas, organizaciones comunales y ciudadanía en una jornada que combinó el homenaje a los seis hombres ejecutados en 1816 con la presentación de proyectos y resultados relacionados con movilidad, recuperación urbana, vías, seguridad y atención social.
La programación avanzó por diferentes calles de Zipaquirá y finalizó en la Plaza González Forero, conocida popularmente como Plaza de los Comuneros. En el recorrido participaron delegaciones del Ejército Nacional y la Policía Nacional, instituciones educativas, representantes de las juntas de acción comunal, funcionarios de las dependencias municipales, trabajadores de las empresas descentralizadas y habitantes de distintos sectores.
El acto protocolario estuvo encabezado por el alcalde de Zipaquirá, Fabián Rojas García, y el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel. La ceremonia incluyó una representación escénica titulada Umbral, sobre el sacrificio de los mártires, honores a su memoria, reconocimientos a integrantes de la Fuerza Pública y distinciones a entidades y programas con presencia en el municipio como lo es la Universidad de Cundinamarca.
Zipaquirá recordó a los seis hombres ejecutados en 1816
El homenaje central estuvo dedicado a Agustín Zapata, José María Riaño, Luis Sarache, José Luis Gómez, Juan Nepomuceno Quiroga y Francisco Carate, a otros héroes y heroínas, quienes fueron detenidos y ejecutados durante el régimen de reconquista dirigido por Pablo Morillo.

Estos valerosos hombres estuvieron vinculados con los movimientos emancipadores que se desarrollaron después de los acontecimientos de julio de 1810. Su participación en aquella causa y las circunstancias de su muerte los convirtieron en referentes de la memoria colectiva, la identidad ciudadana y la defensa de la libertad en Zipaquirá.
La puesta en escena presentada en la Plaza de los Comuneros evocó las últimas horas de los mártires y permitió acercar este episodio a las nuevas generaciones. El componente pedagógico de la jornada buscó mantener vigente el conocimiento sobre su sacrificio y explicar su relación con el proceso que condujo a la formación de la República.

La conmemoración no se limitó a recordar sus nombres. También destacó el papel desempeñado por Zipaquirá y otros territorios salineros de la región en los procesos políticos, económicos y militares de comienzos del siglo XIX.
Las salinas contribuyeron al sostenimiento de las campañas emancipadoras
Durante las intervenciones se recordó que la explotación de sal en Zipaquirá, Nemocón y Tausa representó una importante fuente de recursos para financiar las campañas emancipadoras y sostener a los ejércitos durante los años de transición hacia la República.
La actividad salinera no solo determinó buena parte del desarrollo económico y social de estos municipios, sino que también les otorgó una participación relevante en los acontecimientos nacionales de aquella época.
El gobernador Rey Ángel destacó el aporte de Zipaquirá a la construcción del departamento y la calificó como “el corazón de Cundinamarca”. Su intervención enlazó la memoria de los mártires con los proyectos previstos para atender las necesidades contemporáneas de movilidad, infraestructura y desarrollo regional.
Regiotram del Norte avanza hacia la conexión ferroviaria con Bogotá
Uno de los anuncios de mayor alcance estuvo relacionado con el Regiotram del Norte o Tren de Zipaquirá, sistema ferroviario eléctrico proyectado para conectar a Zipaquirá, Cajicá y Chía con Bogotá.
El gobernador y el alcalde informaron que el 31 de julio comenzó el proceso licitatorio de esta iniciativa. Según los datos presentados durante la ceremonia, el corredor tendrá una extensión cercana a los 49 kilómetros y dispondrá de 17 estaciones a lo largo de su recorrido.
La operación se realizaría con una flota de 30 trenes, cada uno con capacidad para transportar hasta 900 pasajeros. Las estimaciones oficiales señalan que el proyecto beneficiaría a más de 430.000 habitantes de Sabana Centro y podría movilizar diariamente a más de 187.000 usuarios.
El sistema busca ampliar las alternativas de transporte público para quienes se desplazan entre la provincia y Bogotá, disminuir los tiempos de viaje y reducir la presión que actualmente soportan los principales corredores viales de acceso a la capital.
Además de mejorar la conexión regional, la propuesta contempla el uso de tecnología eléctrica, un componente con el que se pretende disminuir las emisiones asociadas al transporte y avanzar hacia una movilidad de menor impacto ambiental.
La recuperación del centro renovó fachadas y espacios tradicionales
La jornada también sirvió para presentar los resultados del programa “Zipaquirá desde el corazón”, enfocado en la recuperación arquitectónica, urbana y paisajística del centro de la ciudad.
La intervención comprendió cerca de 20.000 metros cuadrados de fachadas. Para definir los colores aplicados en los inmuebles, especialistas de la Universidad de los Andes realizaron calas estratigráficas que permitieron identificar las tonalidades empleadas en diferentes etapas de las edificaciones.
El procedimiento contó con acompañamiento técnico del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Una vez establecidos los colores compatibles con las características de los inmuebles, la ciudadanía participó en la selección de la paleta definitiva.
Esta recuperación buscó mejorar la imagen del centro sin desconocer los elementos arquitectónicos que distinguen a Zipaquirá. Las fachadas intervenidas se integraron con acciones de embellecimiento y adecuación del espacio público.
Cinco jardines recuperaron lugares de encuentro en la Plaza de los Comuneros
Como parte de la renovación fueron habilitadas cinco zonas ajardinadas denominadas Jardín del Obispo, Jardín de la Retreta, Jardín de los Abuelos, Jardín de los Lustrabotas y Jardín de las Carameleras.

Cada espacio recibió un nombre relacionado con personajes, oficios, costumbres y formas de encuentro que han marcado la vida cotidiana de la plaza. Las jardineras, acompañadas de mobiliario para el descanso, buscan ofrecer lugares más agradables para residentes y visitantes.
La intervención también recuperó la imagen que tuvo este espacio cuando funcionaba como parque y contaba con vegetación, bancas y áreas destinadas a la permanencia de las familias.
El quiosco de don Puno funcionará como punto de información turística
Otro de los elementos entregados fue un quiosco inspirado en el antiguo puesto de periódicos y revistas atendido durante años por Nepomuceno Hernández, recordado como don Puno.

La nueva estructura evoca un lugar que permaneció en la memoria de varias generaciones de zipaquireños. Además de conservar esa referencia ciudadana, tendrá una función actual como punto de información y orientación turística.
Desde allí se brindará información sobre los atractivos, servicios, recorridos y actividades disponibles en Zipaquirá. Su ubicación en la Plaza de los Comuneros permitirá orientar a quienes llegan al centro antes de continuar hacia la Catedral de Sal y otros sitios de interés.
El balance vial incluyó intervenciones urbanas y rurales
En materia de infraestructura, el alcalde Fabián Rojas García informó que se han recuperado 23 kilómetros de vías urbanas y reparado más de 900 baches en diferentes barrios y sectores.
El balance también incluyó trabajos sobre 114 kilómetros de vías rurales. Estas intervenciones están dirigidas a facilitar la movilidad de las comunidades campesinas, mejorar el ingreso a las veredas y favorecer el transporte de productos agrícolas.
La conservación de estos corredores resulta especialmente importante para los habitantes que necesitan desplazarse hasta el casco urbano para acceder a servicios educativos, comerciales, sanitarios e institucionales.
De acuerdo con el reporte presentado, las obras responden al deterioro acumulado de la malla vial y a las solicitudes formuladas por las comunidades.
Cinco motocicletas apoyarán la vigilancia en las veredas de Zipaquirá
La seguridad rural ocupó otro apartado de la programación. Durante el acto, el municipio entregó cinco motocicletas equipadas al Ejército Nacional para apoyar los patrullajes y ampliar la capacidad de desplazamiento en las veredas.
Los vehículos estarán destinados a fortalecer la presencia institucional y facilitar la reacción ante situaciones que requieran atención de las autoridades. Las características geográficas de algunos sectores rurales hacen necesario contar con medios de transporte adecuados para recorrer vías secundarias y caminos de difícil acceso.
Rojas García manifestó el total respaldo de la Administración Municipal a la Fuerza Pública y reconoció la labor de sus integrantes en la protección de la población.
La ceremonia contó con la participación del coronel Andrés Arias Buitrago, comandante del Departamento de Policía la Sabana; el coronel Juan Diego Arias Giral, comandante del Batallón UH-60, y el mayor Cristian Patiño Medina, comandante del Distrito Militar No. 47.
Espacio público y convivencia hicieron parte del balance municipal
Durante la jornada también se mencionó la implementación de la Patrulla de la Convivencia y la Seguridad Ciudadana, estrategia orientada a acompañar diferentes sectores, atender comportamientos que afectan la tranquilidad y promover el cumplimiento de las normas de convivencia.
El balance incluyó la recuperación de espacios públicos como el Parque de la Esperanza. Estas acciones buscan mejorar las condiciones de uso de zonas compartidas y facilitar su aprovechamiento por parte de familias, jóvenes, deportistas y demás habitantes.
La Administración señaló que el mejoramiento físico de estos lugares debe complementarse con presencia institucional, mantenimiento y participación comunitaria para evitar un nuevo deterioro.
Entidades y programas recibieron reconocimientos por su trabajo
La conmemoración incluyó distinciones a instituciones, empresas y programas por su contribución en diferentes áreas del municipio.

Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ) fue reconocida por las medidas implementadas para mejorar el suministro de agua en la comuna cinco y otros sectores, así como por su labor en la prestación del servicio de aseo y el mantenimiento de la limpieza urbana en todo el municipio.
La Casa Social de la Mujer recibió una exaltación por sus procesos de formación, acompañamiento y apoyo a iniciativas productivas lideradas por mujeres. Este trabajo comprende espacios destinados al fortalecimiento de capacidades y la generación de oportunidades económicas.
La Catedral de Sal también fue destacada por su aporte al turismo, la economía y la identidad cultural de Zipaquirá. El atractivo continúa siendo uno de los principales referentes del municipio ante visitantes nacionales y extranjeros.
De igual manera, se reconocieron los programas dirigidos a las personas mayores y a la población con discapacidad, especialmente por las acciones de atención, inclusión y acompañamiento desarrolladas desde el ámbito municipal.
Una conmemoración entre la memoria y los desafíos actuales
Los actos del 3 de agosto integraron el homenaje a los Mártires de Zipaquirá con un balance de proyectos que inciden directamente en la vida cotidiana de la población. El Regiotram del Norte, la recuperación del centro, las obras viales, el fortalecimiento de la seguridad rural y los programas sociales ocuparon buena parte de la agenda.
La jornada permitió recordar el sacrificio de los mártires, al tiempo que mostró las principales apuestas institucionales para el desarrollo de Zipaquirá y su conexión con Sabana Centro y Bogotá.
A 210 años de las ejecuciones de 1816, sus nombres continúan ligados a la identidad del municipio. La conmemoración buscó transmitir ese legado a las nuevas generaciones y relacionarlo con la responsabilidad ciudadana de proteger el patrimonio, fortalecer la convivencia y participar en la construcción del territorio.

La jornada incluyó la entrega de cinco motocicletas al Ejército Nacional para apoyar las labores de vigilancia y patrullaje en las veredas de Zipaquirá.













