Las veredas El Palmar y Limoncitos, en el municipio de Pacho (Cundinamarca), cuentan desde ahora con un sistema de potabilización que permitirá a sus habitantes consumir agua en condiciones seguras. Se trata del equipo de filtración NUFilter 2MCM, tecnología desarrollada en Israel para el tratamiento del recurso.
De acuerdo con las entidades participantes, la obra beneficiará a más de 400 personas, entre ellas más de 90 estudiantes y docentes de dos instituciones educativas rurales de la zona. El proyecto fue impulsado por la Embajada de Israel en Colombia, la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo (MASHAV) y la Alcaldía de Pacho.
¿Quiénes hicieron posible el proyecto?
La financiación estuvo a cargo de KKL–Keren Kayemet LeIsrael, mientras que la Alcaldía de Pacho lideró la articulación en el territorio. Plantador Colombia asumió los aspectos técnicos del traslado y la instalación del sistema, fabricado por la empresa israelí NUF Filtration.
La iniciativa también contó con el respaldo de la Gobernación de Cundinamarca, de líderes comunitarios y de representantes de la Asociación de Usuarios El Palmar–Limoncitos.
La experiencia israelí en gestión del agua:
La entrega se inscribe en la cooperación entre Colombia e Israel en materia de gestión hídrica. La embajada recordó que su país ha desarrollado durante décadas un manejo eficiente del agua, determinado por unas condiciones climáticas y geográficas en las que buena parte del territorio es desértico.
Esa trayectoria fue destacada por la embajadora de Israel en Colombia, Vivian Aisen. «En Israel aprendimos, por necesidad, que el agua es vida», afirmó la diplomática, quien añadió que el país ha tenido que cuidar, purificar y reutilizar el recurso, y que ese conocimiento hoy se comparte con Colombia. Según Aisen, el proyecto refleja los vínculos entre ambas naciones y busca convertir la cooperación internacional en beneficios concretos para las comunidades.
La mirada desde Pacho:
El alcalde, Carlos Díaz Sánchez, puso el énfasis en el efecto social de la obra. «Más allá de la inversión y de las cifras, el verdadero valor de este proyecto está en el impacto que tendrá en la vida de más de cuatrocientas personas y sus familias», señaló el mandatario.
Quién cuidará el sistema:
La Asociación de Usuarios El Palmar–Limoncitos participará en el cuidado y la sostenibilidad del equipo. Según los organizadores, el propósito es que la tecnología siga funcionando a largo plazo en una zona donde el agua resulta fundamental para la vida cotidiana, la educación y el desarrollo rural.
Con el sistema en operación, las entidades involucradas esperan fortalecer el acceso a agua segura para cientos de personas y abrir nuevas oportunidades a las comunidades
rurales de Cundinamarca.













