Una ingeniera agrónoma colombiana, egresada de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), recibió un Silver Award en los Edison Awards 2026, distinción considerada entre las más relevantes en materia de innovación a nivel mundial. El reconocimiento fue otorgado por el desarrollo de una tecnología de agricultura celular que permite producir cacao a partir de células vegetales, sin necesidad de cultivar árboles completos.
La doctora Luisa Fernanda Bermúdez, quien actualmente trabaja en Boston (Estados Unidos) lidera este proyecto junto a la startup Galy. Según explicó la investigadora, el objetivo no es sustituir a los agricultores, sino ofrecer alternativas que contribuyan a sostener la producción agrícola y reducir su huella ambiental, en un contexto donde cultivos como el cacao enfrentan pérdidas de hasta el 40 % debido al cambio climático.
¿En qué consiste la tecnología de cacao biocultivado?
El proceso, denominado por la propia investigadora como «biocultivado» o «biocrafted», parte de células provenientes de semillas de cacao, que se multiplican en sistemas similares a fermentadores industriales. La doctora Bermúdez compara el método con la fabricación de cerveza: en lugar de levaduras, los tanques contienen células de cacao alimentadas con agua, azúcar y nutrientes, que luego pasan por procesos de fermentación controlada para desarrollar perfiles de sabor específicos. La startup ya cuenta con 14 variedades de cacao cultivadas mediante este sistema.
¿Qué papel juega la inteligencia artificial en este desarrollo?
La empresa ha acumulado millones de registros experimentales sobre crecimiento celular, genética, fermentación y química de sabores. Para procesar esta información, el equipo desarrolló modelos de machine learning capaces de identificar cómo las variaciones en microorganismos, temperatura o nutrientes afectan el perfil final del chocolate, permitiendo diseñar sabores específicos —florales, cítricos o con notas a nuez— de manera predecible. La tecnología también busca abordar problemas como la variabilidad entre cosechas y la presencia de metales pesados como el cadmio, una preocupación para países productores como Colombia.
¿Cuál es la trayectoria de la investigadora colombiana?
Bermúdez ingresó a la Facultad de Agronomía de la UNAL en 2001, a los 16 años. Durante su formación, exploró distintas áreas hasta orientarse hacia la genética vegetal, un camino que marcó su trayectoria científica posterior. Recorrer zonas agrícolas colombianas dedicadas al cacao, café y papaya le permitió conocer de cerca las condiciones de los agricultores y comprender la dimensión social y ambiental de la producción de alimentos. Posteriormente obtuvo un doctorado en Investigaciones en Genética Molecular Vegetal en la Universidad de Sao Paulo (Brasil), fue investigadora del Conicet y profesora en la Universidad de Buenos Aires.
¿Cuándo estará disponible el chocolate producido con esta tecnología?
Actualmente se realizan pruebas en Massachusetts y Nueva York. La producción comercial iniciará en julio de 2026, con la entrega de los primeros lotes proyectada para septiembre de este año. La compañía también explora aplicaciones de esta tecnología en algodón, café y arroz, además de líneas de investigación orientadas a futuras misiones espaciales, donde células vegetales congeladas podrían emplearse para producir alimentos en entornos como la Luna o Marte.
De acuerdo con análisis del ciclo de vida realizados por Galy, el sistema permitiría reducir cerca del 80 % el consumo de agua, hasta un 97 % el uso de tierra y aproximadamente un 77 % las emisiones de dióxido de carbono frente a los métodos convencionales de cultivo. La tecnología, sin embargo, todavía enfrenta retos relacionados con los costos de producción, la escalabilidad industrial y la aceptación por parte de los consumidores.
Para la doctora Bermúdez, estas tecnologías podrían desarrollarse en cualquier lugar, incluido Colombia, complementando la producción tradicional y aliviando la presión sobre los ecosistemas, sin reemplazar a los agricultores que sostienen el sector agrícola del país.
El reconocimiento fue otorgado por el desarrollo de una tecnología de agricultura celular que permite producir cacao a partir de células vegetales, sin necesidad de cultivar árboles completos.












