Una nueva estrategia recorre Cundinamarca y Boyacá para reforzar la seguridad del campo

La Policía Nacional fortalece la seguridad del campo en municipios como Zipaquirá, Chocontá y Tunja con prevención del delito ambiental y liderazgo femenino especializado.

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Carabineros en Zipaquirá Foto/Policía Nacional.
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La Policía Nacional de Colombia intensifica su presencia en zonas rurales de Cundinamarca y Boyacá con el despliegue de la Ruta Carabinera, una estrategia operativa que combina seguridad, prevención del delito ambiental y acompañamiento directo a las comunidades campesinas.

A través de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, la institución avanza por corredores veredales estratégicos con un modelo de servicio orientado al territorio, el diálogo comunitario y la defensa del capital natural.

Recorrido por municipios estratégicos de Cundinamarca y Boyacá

Luego de su paso por Caldas y Quindío, la Ruta Carabinera recorre actualmente Subachoque, Zipaquirá, Sesquilé, Tocancipá, Chocontá, Villapinzón y Tunja, municipios con amplia extensión rural y zonas de especial relevancia ambiental.

El despliegue supera los 150 kilómetros por caminos veredales, lo que representa una intervención directa en sectores donde la presencia institucional resulta determinante para prevenir delitos ambientales, frenar economías ilícitas y fortalecer la percepción de seguridad.

En cada municipio se desarrollan actividades diferenciadas según las dinámicas del territorio, priorizando áreas sensibles desde el punto de vista ecológico y social.

Protección ambiental y prevención en el territorio

Durante el recorrido, los uniformados han liderado jornadas de protección del capital natural, promoviendo la conservación de fuentes hídricas, zonas de reserva y ecosistemas estratégicos.

La estrategia incluye:

  • Encuentros comunitarios con líderes campesinos.
  • Actividades pedagógicas con niños, niñas y adolescentes.
  • Sensibilización frente a delitos ambientales.
  • Acciones preventivas contra economías ilícitas que afectan la seguridad rural.

El enfoque no se limita a la reacción frente al delito. La Ruta Carabinera prioriza la prevención, el diálogo y la construcción de confianza como mecanismos para reducir riesgos antes de que escalen en problemáticas mayores.

Liderazgo femenino en la seguridad rural

Uno de los elementos más visibles de esta operación es la participación de cerca de 45 mujeres carabineras, quienes encabezan las jornadas de acercamiento comunitario.

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Una de las integrantes del grupo de Carabineros de la Policía Nacional. Foto/Policía Nacional de Colombia.

Entre ellas se destacan integrantes de la Sección Montada Femenina (SEMOF) y del Escuadrón Femenino de Operaciones Rurales (EFEOR), unidades especializadas en intervención en entornos rurales.

Su labor combina disciplina operativa, sensibilidad social y capacidad de interlocución con comunidades campesinas, fortaleciendo la confianza institucional en territorios donde la relación Estado–comunidad es determinante para la estabilidad y la convivencia.

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Un modelo de policía orientado a las personas y al territorio

La Ruta Carabinera se consolida como instrumento operativo del modelo de servicio policial centrado en las personas y en las dinámicas territoriales.

Además de las acciones preventivas, la estrategia permite:

  • Recopilar información estratégica para la toma de decisiones en seguridad rural.
  • Identificar factores de riesgo ambiental.
  • Fortalecer la articulación interinstitucional con autoridades locales y regionales.

Este componente técnico resulta fundamental para diseñar intervenciones ajustadas a las realidades de cada municipio.

“El campo colombiano no está solo”

El brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, subrayó el alcance social de la estrategia:

“El campo colombiano no está solo. Con la Ruta Carabinera estamos llegando a cada vereda para escuchar, prevenir y proteger. Nuestro compromiso es fortalecer la seguridad rural y defender el capital natural del país junto a las comunidades”.

El mensaje institucional apunta a reforzar la corresponsabilidad entre ciudadanía y Fuerza Pública en la defensa del territorio.

Llamado a la denuncia y trabajo articulado

La Policía Nacional reiteró la invitación a las comunidades rurales para denunciar cualquier actividad que afecte el medio ambiente o la seguridad del territorio.

El trabajo conjunto entre campesinos, autoridades locales y fuerza pública se plantea como eje estructural para garantizar la protección de los recursos naturales y la estabilidad en zonas rurales de Cundinamarca y Boyacá.

Con esta estrategia, la institución amplía su presencia en el campo colombiano, integrando seguridad, pedagogía y acompañamiento comunitario en un despliegue que busca impactar de manera sostenida la convivencia y la sostenibilidad ambiental.

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Un grupo de carabineros en su paso por un sector rural en Boyacá. Foto/Alcaldía de Tunja.

Jornadas pedagógicas en Zipaquirá, Sesquilé, Tocancipá, Chocontá, Villapinzón y Tunja, con encuentros directos con comunidades campesinas.