El municipio de Cajicá (Cundinamarca) atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su historia reciente tras la confirmación del hallazgo sin vida de Valeria Afanador, la niña de 10 años que desapareció el pasado 29 de agosto y cuyo cuerpo fue encontrado en aguas del río Frío, a escasos 200 metros del colegio donde fue vista por última vez.
La noticia desató una oleada de dolor y solidaridad en la comunidad. Desde la tarde del viernes, las banderas en el parque principal ondean a media asta, convertidas en símbolo silencioso del duelo que embarga a toda la población.
Decreto de duelo y actos en memoria
Ante la magnitud de la tragedia, la Alcaldía expidió el Decreto 165 de 2025, mediante el cual se declaró duelo municipal por tres días, desde el sábado 30 de agosto hasta el martes 2 de septiembre. Durante este periodo, todas las entidades públicas deberán izar la bandera a media asta en memoria de la menor.
El documento también invita a las instituciones educativas —públicas y privadas— a unirse en jornadas de reflexión y a participar activamente en los homenajes y actos fúnebres en honor a Valeria.
Palabras de la alcaldesa
La alcaldesa Fabiola Jácome Rincón expresó un mensaje de solidaridad y consuelo a los padres de la niña, Manuel Afanador Casas y Luisa Fernanda Cárdenas Contreras, así como a sus hermanos, abuelos y demás allegados.
“Este es un momento doloroso para todos los cajiqueños. Como madre y como mandataria expreso mi más sentido pésame a Manuel, Luisa y a todos los seres queridos de Valeria. En este acto de luto no solo lamentamos su partida, sino que también exigimos celeridad y justicia por este hecho”.
La mandataria anunció además que el decreto será entregado personalmente a la familia durante una ceremonia religiosa, como un gesto de respeto y acompañamiento.
“La partida de Valeria deja un vacío irreparable en la comunidad. Como Administración Municipal reiteramos nuestro compromiso de honrar su memoria y acompañar a su familia en este momento de dolor”, agregó Jácome Rincón.
Un llamado nacional a la protección de la niñez
La muerte de Valeria no solo enluta a Cajicá, sino que se ha convertido en un llamado nacional a reforzar la protección de la niñez, una responsabilidad que involucra a las instituciones, las familias y la sociedad en su conjunto.
Entre lágrimas y oraciones, la comunidad cajiqueña honra hoy la memoria de una niña cuya ausencia ha despertado un clamor colectivo por justicia, prevención y solidaridad. El recuerdo de Valeria, aseguran sus pobladores, no se apagará jamás.
La tragedia despierta un llamado nacional
a la protección de la infancia.