Paloma Valencia entra a la Gran Consulta

La senadora del Centro Democrático confirmó que competirá en la consulta interpartidista del 8 de marzo, en un escenario que reúne a figuras de alto reconocimiento y redefine el pulso electoral rumbo a la primera vuelta.

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Paloma Valencia en un evento en Tocancipá. Foto/Redes
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La senadora y aspirante presidencial Paloma Valencia confirmó su participación en la Gran Consulta interpartidista de centro-derecha, prevista para el 8 de marzo de 2026, un mecanismo que empieza a perfilar el reordenamiento político con miras a las elecciones presidenciales del próximo periodo.

La decisión se conoce cuando el panorama electoral empieza a redefinirse y confirma la intención de medir su propuesta en una consulta abierta, junto a otros liderazgos, para llegar con un solo aspirante a la primera vuelta presidencial.

Una decisión tomada tras evaluación interna

La participación de Valencia se produjo luego de una invitación formal y de un proceso de análisis al interior del Centro Democrático, colectividad que ya la había ratificado como su aspirante presidencial para 2026. Con ese aval, la senadora optó por ampliar el escenario de disputa y medir su propuesta frente a otros referentes del centro-derecha.

Desde su entorno político, la consulta es vista como una plataforma para contrastar ideas, discursos y estilos de liderazgo, en un contexto donde el electorado exige definiciones claras sobre economía, institucionalidad, seguridad y política social.

La Gran Consulta reunirá a dirigentes con trayectorias diversas y amplia visibilidad pública. En la contienda coincidirán nombres como Vicky Dávila, David Luna, Juan Daniel Oviedo, Aníbal Gaviria, Juan Manuel Galán y Mauricio Cárdenas, todos inscritos en la carrera por convertirse en el aspirante único del sector.

La diversidad de perfiles anticipa una consulta marcada por el contraste de visiones sobre el papel del Estado, el sector privado, la política social y el modelo de desarrollo, factores que serán determinantes para captar la atención del electorado indeciso.

Postura ideológica y mensaje político

El anuncio de Valencia generó atención por tratarse de una dirigente identificada con posiciones firmes dentro de la derecha colombiana. Días antes de oficializar su participación, la senadora reiteró públicamente su identidad política y su afinidad con el uribismo, al tiempo que defendió un Estado de menor tamaño, el impulso al sector privado con garantías, una política social orientada al futuro, el diálogo social y una visión de la seguridad como soporte del orden institucional.

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Ese mensaje busca consolidar su base electoral, pero también proyectarse hacia sectores que demandan mayor claridad ideológica en un escenario político cada vez más fragmentado.

Una apuesta por unificar fuerzas

La consulta interpartidista aparece como un intento por evitar la dispersión del voto y fortalecer la competitividad del centro-derecha frente a otros bloques políticos. Para el Centro Democrático, el proceso representa una oportunidad de ampliar su alcance, posicionar su agenda y disputar el liderazgo del sector en un entorno más plural.

En paralelo, otros sectores políticos avanzan en estrategias de unificación interna para presentar un solo aspirante presidencial, lo que anticipa un camino hacia 2026 marcado por definiciones tempranas, alianzas tácticas y confrontación de propuestas.

Con la confirmación de Paloma Valencia en la Gran Consulta, el proceso electoral entra en una fase de mayor visibilidad y competencia. La jornada del 8 de marzo de 2026 se perfila como un punto de referencia para medir fuerzas, liderazgos y narrativas dentro del centro-derecha, en un contexto donde cada movimiento comienza a tener peso en la configuración final del escenario presidencial.

La consulta busca definir un solo nombre para enfrentar
la primera vuelta presidencial de 2026.