A pocos días del inicio del calendario académico 2026, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) expidió la Circular No. 002 del 8 de enero de 2026, un documento que marca la pauta sobre listas de útiles, uniformes, textos escolares y costos educativos, todo bajo una consigna central: acompañar a los hogares y evitar presiones económicas injustificadas.
El anuncio llega en un momento en que miles de familias ajustan presupuestos, comparan precios, visitan librerías y exploran opciones de compra para enfrentar el regreso a clases. En este contexto, la circular se convierte en una guía que ordena las reglas del juego para los establecimientos no oficiales y establece parámetros estrictos para promover transparencia y compras responsables.
Reglas para listas de útiles, textos y uniformes
Desde ahora, los colegios privados deberán entregar la lista completa de útiles, textos y uniformes al momento de la matrícula, evitando sorpresas posteriores. Este listado —que debe estar aprobado previamente por el Consejo Directivo— debe ceñirse a necesidades académicas reales y no puede incluir materiales innecesarios o de bajo uso que incrementen el gasto de los hogares.
Uno de los puntos más llamativos del documento es la exigencia de incluir un cronograma detallado de uso de los textos y materiales, una medida diseñada para impedir que las familias deban adquirir todo al comienzo del año escolar. Con ello, el Ministerio busca ordenar las compras, reducir presiones y evitar acumulación de materiales no utilizados durante el primer semestre.
La cartera educativa también fue enfática en recordar que los padres tienen total libertad para escoger dónde comprar útiles y uniformes. Ningún colegio puede imponer marcas, distribuidores ni proveedores exclusivos. En el caso de los textos escolares, estos deben mantenerse vigentes por un periodo mínimo de tres años, una disposición que busca frenar la frecuente rotación de libros y aliviar el impacto económico en los hogares.
Condiciones para uniformes y servicios complementarios
El capítulo de los uniformes también incluye medidas concretas: solo se puede exigir un uniforme diario y uno para educación física. Además, la falta temporal del uniforme por razones económicas no puede traducirse en restricciones académicas ni disciplinarias. El mensaje es claro: las condiciones económicas no pueden convertirse en barreras para el acceso a la educación.

En cuanto a los servicios complementarios, como transporte escolar, alimentación o alojamiento, el Ministerio insistió en que solo pueden cobrarse a quienes los acepten voluntariamente. Cualquier intento de imponerlos constituye una irregularidad.
Para promover mayor control social, todas las listas de materiales deberán ser publicadas en la plataforma EVI, un repositorio digital que facilita la verificación y permite a las secretarías de educación hacer seguimiento riguroso del cumplimiento de las normas.
Matrículas y pensiones en 2026: límites y vigilancia
El inicio del año escolar también suele venir acompañado de inquietudes sobre incrementos en matrículas y pensiones. Para 2026, el Ministerio recordó que cualquier aumento debe respetar los topes autorizados por la Resolución No. 019805 de 2025. No se permite ningún tipo de cobro adicional, bonos especiales o aportes extraordinarios por fuera de lo autorizado formalmente.
Las secretarías de educación tendrán la tarea de monitorear, recibir quejas, iniciar verificaciones y tomar medidas frente a colegios que no cumplan con las disposiciones. Su rol será decisivo para asegurar que las normas se apliquen en todo el territorio y que las familias cuenten con garantías claras.
Con estas medidas, el Ministerio envía un mensaje contundente: el regreso a clases no puede convertirse en una carga excesiva para los hogares. La transparencia, el respeto por las familias y la regulación estricta de los cobros son ahora prioridades en el acompañamiento del sector educativo hacia el año escolar 2026.
Matrículas y pensiones solo podrán incrementarse dentro de los topes autorizados para 2026.













