Tras el cierre de la gira «DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour», las autoridades ambientales y los asistentes han puesto su atención en un detalle técnico del souvenir entregado en el Estadio Atanasio Girardot. Las 141.000 cámaras interactivas que iluminaron las tres noches de espectáculo representan no solo un hito en la producción de eventos en Colombia, sino también un volumen masivo de residuos químicos que ahora circulan por las calles del país.
El dispositivo, diseñado para sincronizarse con la iluminación del escenario, funciona mediante el uso de tres baterías AAA por unidad. Esto implica que, durante el pasado fin de semana, se activaron simultáneamente 423.000 pilas en un solo recinto. El peso conjunto de estos elementos supera las 4.8 toneladas, lo que plantea un interrogante logístico sobre su disposición final ahora que el evento ha concluido y los asistentes han regresado a sus hogares, incluidos aquellos que viajaron desde municipios como Zipaquirá y otras zonas de Cundinamarca.
¿Cuántas pilas se usaron en el concierto de Bad Bunny en Medellín?
De acuerdo con el aforo total registrado en las tres fechas oficiales, se entregaron 141.000 cámaras. Al requerir cada una tres baterías para su funcionamiento, el cálculo arroja un total de 423.000 unidades de pilas AAA. Si se alinearan estas baterías una tras otra, cubrirían una extensión de casi 19 kilómetros, una distancia equivalente a recorrer gran parte del área metropolitana del Valle de Aburrá. Este volumen de componentes químicos, que incluyen zinc y manganeso, requiere un tratamiento diferenciado para evitar filtraciones en los rellenos sanitarios convencionales.
¿Cómo desechar correctamente las pilas de la cámara de Bad Bunny?
Para realizar una disposición adecuada, es fundamental que usted retire las baterías del dispositivo lo antes posible. Al ser componentes de fabricación masiva, corren el riesgo de sulfatarse, desprendiendo un ácido que puede dañar el souvenir y representar un riesgo para la salud si entra en contacto con la piel. Usted no debe arrojar estas pilas a la basura doméstica; lo correcto es llevarlas a los contenedores de «Puntos Azules» o centros de acopio de residuos peligrosos ubicados en centros comerciales y almacenes de cadena. Allí, se les dará un tratamiento físico-químico para neutralizar sus componentes pesados.
Ante este panorama, la responsabilidad de usted como asistente trasciende la asistencia al evento; asegurar que esta cadena de baterías no termine dispersa en ecosistemas vulnerables es el último paso necesario para que el balance de la gira en territorio colombiano sea verdaderamente positivo.
El dispositivo, diseñado para sincronizarse con la iluminación del escenario, funciona mediante el uso de tres baterías AAA por unidad. Esto implica que, durante el pasado fin de semana, se activaron simultáneamente 423.000 pilas en un solo recinto.













