La intensidad de la temporada de lluvias está generando un escenario de alta presión en Cundinamarca. En cuestión de horas, más de 14 emergencias han impactado la infraestructura vial y la movilidad, dejando en evidencia la vulnerabilidad de varios corredores estratégicos del departamento.
Desbordamientos de ríos y movimientos en masa concentran la mayoría de los incidentes, con afectaciones críticas en Pacho, San Francisco y Facatativá.
El panorama, lejos de estabilizarse, mantiene en alerta permanente a las autoridades, que han tenido que activar protocolos de respuesta inmediata para evitar mayores riesgos a la población.
Pacho: río Negro arrasa banca vial y obliga evacuación preventiva
Uno de los episodios más delicados se registra en Pacho, donde el desbordamiento del río Negro provocó la pérdida de banca en una vía departamental, afectando la conectividad y generando preocupación en la vereda Santa Inés.
La emergencia se intensificó con un movimiento en masa que obligó a evacuar de manera preventiva una vivienda, en una acción oportuna que evitó posibles afectaciones mayores. Equipos de gestión del riesgo permanecen en monitoreo constante ante la inestabilidad del terreno y el aumento del caudal.
San Francisco: derrumbes afectan corredor Bogotá–Villeta y complican el tránsito
En el municipio de San Francisco, la situación golpea directamente uno de los ejes viales más importantes de la región. Múltiples remociones en masa han comprometido la movilidad en la vía nacional Bogotá–Villeta, específicamente en el kilómetro 41+350.
Aunque no se reportan viviendas afectadas, el impacto en la movilidad es significativo. En este punto, maquinaria de la concesión —incluyendo volquetas y minicargadores— trabaja de manera intensiva en ambos costados de la vía para habilitar el paso y reducir el riesgo para conductores.
La zona continúa bajo vigilancia debido a la inestabilidad del terreno.
Facatativá: inundaciones y colapso de alcantarillado afectan barrios residenciales
Facatativá enfrenta una emergencia con múltiples frentes. El desbordamiento del río Botello ha generado inundaciones en sectores como Villa Miriam y Villa Olímpica, afectando la vida cotidiana de decenas de familias.

A este panorama se suma el colapso de la red de alcantarillado en el barrio La Paz, donde los encharcamientos han obligado la intervención directa del Cuerpo de Bomberos, con apoyo de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres. Las labores se concentran en mitigar el impacto y prevenir afectaciones sanitarias.
Aumentan las emergencias: marzo acumula 44 eventos en todo el departamento
Las autoridades advierten que las lluvias han incrementado su intensidad durante marzo, mes en el que ya se registran 44 emergencias, dentro de un total de 115 reportadas en el primer trimestre del año. Las cifras reflejan un comportamiento climático que exige respuestas rápidas y coordinadas.
Este aumento sostenido de eventos mantiene activos los sistemas de monitoreo y alerta en varias zonas del departamento.
Frente a este escenario, el Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU) ha desplegado un operativo robusto con 97 personas y 33 frentes de obra activos. La maquinaria amarilla trabaja sin pausa en los puntos más críticos, enfocada en remover material, estabilizar taludes y recuperar la transitabilidad.
El trabajo articulado entre entidades busca contener los daños, reducir los riesgos para las comunidades y restablecer de manera progresiva la movilidad en las vías afectadas.
97 operarios y 33 frentes de obra trabajan para recuperar la movilidad












