Entre los nombres que integran la lista liberal, Óscar Sánchez León aparece como el más opcionado para alcanzar una curul en el Senado. Su paso por la presidencia de la Comisión Primera de la Cámara y su incidencia en debates como la reforma a la justicia y la propuesta de jurisdicción especial para tierras lo ubican como una de las cartas fuertes de la colectividad.
En medio del renovado debate sobre el desarrollo regional de cara a 2026, ha puesto el foco en una agenda que prioriza el campo, el emprendimiento y la destinación de recursos para las regiones. La apuesta, según su planteamiento, busca fortalecer especialmente a Cundinamarca y a los municipios con vocación agropecuaria y productiva.
Tras tres periodos en la Cámara, su aspiración al Senado apunta a consolidar una representación con impacto directo en el territorio. Así lo expone el Sonajero Político, donde se revisan las movidas y proyecciones de la lista roja rumbo a las urnas.

¿Qué propone Óscar Sánchez para el campo en Cundinamarca y el resto del país?
La agenda que promueve busca fortalecer a los pequeños y medianos productores, mejorar los mecanismos de comercialización y ampliar el acceso a compras públicas locales. El objetivo es que los agricultores tengan mayores garantías para vender sus productos dentro de programas institucionales y mercados formales.
También ha insistido en la necesidad de que las políticas nacionales reconozcan las dinámicas rurales del departamento y faciliten herramientas técnicas y financieras para el agro.
¿Cómo impactaría su propuesta al emprendimiento regional?
El enfoque contempla respaldo a pequeñas y medianas empresas, impulso a iniciativas productivas locales y condiciones normativas que favorezcan la formalización y el crecimiento empresarial.
Desde el Cámara ha participado en iniciativas relacionadas con crecimiento empresarial y reactivación económica, y ahora plantea ampliar ese alcance desde el Senado, con énfasis en regiones intermedias que, según ha señalado en escenarios públicos, requieren mayor atención presupuestal.
¿Por qué se insiste en que Cundinamarca tenga voz en el Senado?
Uno de los argumentos centrales de su aspiración es que el departamento no cuenta actualmente con un senador propio. Para Sánchez León, esto limita la capacidad de incidencia directa en debates clave como regalías, infraestructura, inversión social y desarrollo productivo.
Su propuesta busca consolidar una representación que articule alcaldías, sector empresarial y comunidades rurales para traducir necesidades territoriales en decisiones legislativas.
¿Cuál sería el impacto regional de su llegada al Senado?
La apuesta, según su planteamiento, es que Cundinamarca tenga mayor participación en la definición de recursos nacionales y en la formulación de políticas que impactan el agro, la economía local y el empleo.
Un enfoque ampliado hacia el
desarrollo territorial y la
competitividad regional.













