Luz verde a la ampliación de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245 en Bogotá

La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales autorizó el proyecto Accesos Norte – Fase II, habilitando el inicio de obras bajo obligaciones ambientales estrictas, participación ciudadana y seguimiento permanente.

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Autopista Norte. Foto/ANLA.
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La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgó la licencia ambiental al proyecto Accesos Norte – Fase II, una intervención de infraestructura que contempla la ampliación de la Autopista Norte de Bogotá en el tramo comprendido entre las calles 191 y 245.

La decisión habilita a la concesionaria Ruta Bogotá Norte S.A.S. para iniciar las obras, luego de culminar un proceso de evaluación técnica adelantado conforme a la normatividad ambiental vigente y bajo los estándares exigidos para proyectos de alto impacto territorial.

La determinación se adoptó en ejercicio de las funciones legales de la ANLA como autoridad ambiental del orden nacional, tras una evaluación integral desarrollada con autonomía técnica, garantías jurídicas y respeto estricto por los tiempos y etapas del procedimiento de licenciamiento ambiental. El acto administrativo marca el paso de la fase de análisis a la ejecución, bajo un esquema de control y seguimiento permanente.

Evaluación técnica y marco normativo del licenciamiento ambiental

Según la Autoridad Ambiental, el proceso de licenciamiento del proyecto Accesos Norte – Fase II se estructuró a partir de estudios ambientales, análisis de riesgos y revisión de impactos acumulativos sobre el entorno urbano y ecosistémico del norte de Bogotá.

La ANLA examinó variables relacionadas con suelos, recursos hídricos, biodiversidad, movilidad y entorno social, en concordancia con la legislación ambiental colombiana.

La autoridad ambiental sostuvo que la decisión responde a un procedimiento reglado, sustentado en criterios técnicos y jurídicos, sin interferencias externas y con trazabilidad administrativa. Este enfoque busca asegurar que la ejecución del proyecto se realice bajo parámetros verificables, con obligaciones ambientales claras y mecanismos de control definidos desde el inicio de las obras.

Participación ciudadana y diálogo con las comunidades del área de influencia

Uno de los componentes más visibles del proceso fue la participación ciudadana. A través de espacios formales de diálogo, como la Audiencia Pública Ambiental, más de 2.000 personas —entre representantes de organizaciones sociales, autoridades locales, usuarios de la vía y comunidades aledañas— presentaron inquietudes, observaciones y propuestas relacionadas con los posibles efectos del proyecto.

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Estos aportes fueron recopilados, analizados y considerados dentro de la evaluación ambiental, lo que permitió incorporar preocupaciones asociadas a movilidad, riesgos de inundación, afectaciones ecosistémicas y calidad de vida. La ANLA destacó este componente como parte del enfoque participativo que rige el licenciamiento ambiental en proyectos de gran escala.

Protección de humedales y ecosistemas estratégicos del norte de Bogotá

La licencia ambiental establece obligaciones específicas para la protección de los humedales Torca–Guaymaral, reconocidos como ecosistemas estratégicos de importancia internacional bajo el marco de la Convención Ramsar, declaratoria adoptada por el Estado colombiano en 2018. Estas medidas están orientadas a garantizar su conservación, manejo adecuado y articulación con las obras de infraestructura.

De igual forma, la decisión contempla acciones para preservar la dinámica hidráulica de la Reserva Thomas van der Hamen, así como para mitigar riesgos asociados a inundaciones que puedan afectar a las comunidades vecinas al corredor vial. Estas disposiciones buscan reducir presiones sobre los sistemas naturales y prevenir impactos indirectos derivados de la ampliación de la vía.

Alcance del proyecto y seguimiento ambiental durante su ejecución

El proyecto prevé la ampliación de la Autopista Norte a lo largo de aproximadamente 5,8 kilómetros, una intervención que modificará de manera sustancial uno de los corredores viales más transitados de la capital.

La ANLA ejercerá seguimiento permanente durante todas las fases del proyecto, con el fin de verificar el cumplimiento estricto de las obligaciones ambientales impuestas en la licencia.

Finalmente, la Autoridad reiteró su compromiso con una gestión ambiental técnica, transparente y participativa, orientada a la protección de los ecosistemas estratégicos y al bienestar de las comunidades. En ese marco, continuará desplegando acciones de control y vigilancia para asegurar que las obras se desarrollen conforme a las condiciones establecidas.

El Acto Administrativo se encuentra en proceso de notificación al solicitante y a los terceros intervinientes e interesados, de conformidad con lo dispuesto en el Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo.

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Autopista Norte, sentido Norte-Sur. Foto/ANLA.

“Más de 2.000 personas participaron en la Audiencia Pública Ambiental durante el proceso de evaluación”: ANLA.