Investigadores colombianos identifican compuestos de Cordyceps militaris que potenciarían la quimioterapia contra el glioblastoma

Un hongo del mismo género que inspiró a "The Last of Us" mostró efectos que aumentan la eficacia de la temozolomida, el fármaco de referencia contra el tumor cerebral más agresivo

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Los gliobastomas son tumores agresivos de cáncer de cerebro con alta tasa de reincidencia. Foto: archivo Unimedios.
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Un equipo de investigación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) encontró que extractos de cuatro especies de hongos, entre ellas el Cordyceps militaris (pariente cercano del hongo ficticio que protagoniza la serie The Last of Us), potenciarían el efecto de la temozolomida, el medicamento de primera línea contra el glioblastoma. El hallazgo fue liderado por Daniela Alejandra Sinisterra Tovar, química de la UNAL e integrante del grupo Química de Hongos Macromicetos Colombianos, dirigido por la profesora Carolina Chegwin.

El glioblastoma es el tumor cerebral maligno más agresivo que existe, con una tasa de supervivencia a cinco años de entre 5 % y 10 %, incluso tras someterse al tratamiento estándar de cirugía, radioterapia y quimioterapia. La investigación, desarrollada con muestras suministradas por la empresa Aitia Biotech SAS, evaluó también el reishi (Ganoderma lucidum), la melena de león (Hericium erinaceus) y la Psilocybe cubensis, y encontró en distintos grados un efecto beneficioso de sus compuestos sobre células de tumores cerebrales.

¿Por qué es tan difícil tratar el glioblastoma?

El glioblastoma tiene una tasa de recurrencia superior al 90 %, incluso cuando el paciente recibe el tratamiento estándar completo. La temozolomida, el fármaco utilizado como primera línea, actúa dañando el ADN de las células tumorales hasta provocar su muerte. Sin embargo, muchos de estos tumores producen una enzima llamada MGMT, capaz de reparar ese daño y neutralizar el efecto del medicamento.

Esa resistencia natural del tumor es la que llevó al grupo de investigación a buscar sustancias que pudieran actuar como refuerzo del tratamiento. La pista partió de una característica poco común en ciertos hongos: la capacidad de algunos de sus compuestos para atravesar la barrera hematoencefálica, la estructura que protege al cerebro y bloquea el paso de la mayoría de los fármacos.

¿Cómo se realizó el estudio en el laboratorio?

Los investigadores trabajaron con muestras en polvo de los cuatro hongos. A tres de ellos (Cordyceps militaris, reishi y melena de león) se les practicaron tres extracciones consecutivas con distintos solventes: cloroformo, butanol y etanol frío. Cada solvente actúa como un filtro que aísla diferentes tipos de compuestos, lo que permitió obtener varios extractos con composiciones distintas para cada especie.

En el caso de Psilocybe cubensis, el proceso fue diferente. Se trabajó directamente con el esporoma y se realizó una única extracción con metanol, solvente en el que se disuelven mejor las triptaminas, las moléculas de interés en esta especie. Antes de enfrentar los extractos con las células tumorales, el equipo midió su contenido de compuestos fenólicos, de carbohidratos y su capacidad antioxidante. Los resultados variaron según la especie: las materias primas concentraron más azúcares, mientras que el extracto en butanol de la melena de león registró el mayor contenido de compuestos fenólicos y la mejor actividad antioxidante.

¿Qué resultados arrojaron las pruebas contra las células tumorales?

Los extractos se sometieron al ensayo MTT, una prueba que mide la reducción de viabilidad de las células tumorales, en dos líneas de glioma humano: U87MG, más sensible a los tratamientos, y T98G, de mayor resistencia. Se probaron primero de manera individual y luego en combinación con temozolomida, usando el modelo de independencia de Bliss para determinar si los efectos se sumaban, se potenciaban entre sí o se anulaban.

En varios casos, la combinación superó la suma esperada de los efectos individuales. Por ejemplo, si la temozolomida reducía por sí sola un 20 % la viabilidad de las células y el extracto un 10 %, el resultado combinado esperado sería cercano al 30 %; sin embargo, en la práctica la reducción alcanzó entre 40 % y 50 %, lo que indica un efecto de sinergia entre ambos compuestos.

¿Cuál de los hongos mostró el mayor potencial?

El Cordyceps militaris fue la especie con los resultados más destacados del estudio. Su extracto de cloroformo logró eliminar células tumorales por sí solo y, combinado con temozolomida, produjo la sinergia más fuerte registrada en toda la investigación. La coincidencia resulta particular porque, en la naturaleza, este hongo parasita insectos como polillas y orugas, un comportamiento similar al que popularizó la ficción de The Last of Us, aunque en este caso el organismo actuaría contra el tumor y no contra el paciente.

¿Qué sigue para esta investigación?

Según explicó Sinisterra, el siguiente paso será identificar el mecanismo exacto por el cual estos extractos actúan dentro de las células tumorales, antes de avanzar hacia modelos animales, etapa en la que otros países ya han reportado resultados favorables con hongos similares.

El objetivo a largo plazo es desarrollar una combinación entre el fármaco y los extractos de hongos que refuerce el tratamiento actual y que, eventualmente,
pueda evaluarse en pacientes con glioblastoma