Un incendio de cobertura vegetal registrado este 19 de enero en la zona limítrofe entre Chía y Tabio, en el sector de Lourdes, fue atendido de manera inmediata por parte de los socorristas de Bomberos de Chía y Tabio, y de Gestión del Riesgo.
Las llamas avanzaron por un corredor ambiental de alto valor ecológico, un espacio donde confluyen fauna, flora y senderos frecuentados por caminantes y visitantes.
El reporte preliminar apunta a que la conflagración fue provocada por comportamiento humano irresponsable. Esta línea de investigación prende nuevas alertas en un territorio donde los incendios forestales suelen estar asociados a descuidos, fogatas indebidas, colillas de cigarrillo o actividades que no cumplen protocolos básicos de protección.
La respuesta operativa que evitó una emergencia mayor
Los bomberos desplegaron unidades especializadas, herramientas manuales y técnicas de liquidación del fuego que permitieron contener la expansión de las llamas antes de que alcanzaran zonas más sensibles. El terreno inclinado, la vegetación seca y los vientos del corredor hicieron aún más complejo el control.
A pesar de las dificultades, las autoridades bomberiles lograron frenar el avance del incendio sin registrar personas lesionadas. La acción coordinada evitó una afectación mayor en un ecosistema que sirve de amortiguador natural entre ambos municipios.
Tras sofocar la emergencia, las autoridades reiteraron un mensaje directo a visitantes, deportistas y habitantes del sector: cualquier acto imprudente puede detonar incendios de consecuencias impredecibles.
Recordaron que este corredor ambiental es uno de los pulmones verdes más frecuentados de la zona y que su preservación requiere disciplina ciudadana, respeto por las normas y un uso adecuado del territorio. Mantener basuras bajo control, evitar fogatas, apagar cigarrillos correctamente y no intervenir la vegetación son prácticas mínimas que reducen riesgos.
La comunidad respalda el mensaje y pide mayor cultura ciudadana
Vecinos del sector y caminantes habituales expresaron preocupación por la situación y respaldaron el llamado institucional. Coincidieron en que la educación ambiental debe reforzarse y que, ante la temporada seca, es fundamental que cada persona asuma un rol activo en la prevención.
Las autoridades de socorro recordaron que los incendios forestales exigen el despliegue de recursos operativos, logísticos y humanos que podrían destinarse a otras estrategias de prevención y atención de emergencias. Además, generan impactos ambientales acumulativos que tardan años en recuperarse.

Las llamas avanzaron por un corredor ambiental de
alto valor ecológico.













