En el foro “Garantías Electorales, un diálogo con las regiones”, realizado en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, destacó la trascendencia del sufragio como el pilar que sostiene el orden institucional del país. En su intervención, defendió el ejercicio democrático como la expresión más clara de la soberanía popular y como fundamento esencial de la democracia moderna.
Durante el encuentro, organizado por la Contraloría General de la República, el jefe del Ministerio Público fue especialmente crítico al referirse a las distintas manifestaciones del fraude electoral. Al respecto, señaló que este fenómeno no se limita a la manipulación de resultados, sino que también se materializa a través de prácticas ilegales que buscan distorsionar la voluntad ciudadana.
Las múltiples formas del fraude electoral
“Los fraudes se cometen cuando se movilizan vehículos cargados con dinero, como uno que capturó hoy la Policía en un departamento de otro país, presuntamente destinado a intervenir en el proceso electoral. El fraude también ocurre cuando se amenaza a líderes sociales o cuando grupos ilegales anuncian que respetarán las elecciones y nadie aclara si ese mensaje es auténtico ni qué hará el Estado —no la Registraduría— para conjurar esos peligros”, afirmó.
El procurador agregó que el fraude también se configura cuando los ciudadanos son inducidos al voto mediante engaños o promesas de última hora. “El fraude está cuando a la gente se le engaña, cuando se le ofrece un ‘caramelito’ pocos días antes de las elecciones para torcer su conciencia. Ese también es fraude; es real, de carne y hueso”, enfatizó.
Condiciones para garantizar elecciones transparentes
Eljach Pacheco subrayó además las condiciones mínimas necesarias para garantizar la legitimidad de los comicios. Según explicó, la jornada electoral debe sustentarse en una estructura institucional sólida que brinde garantías a todos los actores del proceso democrático.
“El voto debe ser libre, con transparencia y seguridad para el elector, para los jurados y para los testigos electorales. Y, sobre todo, deben respetarse los resultados que arrojen las urnas”, señaló.
En otro momento de su intervención, el procurador cuestionó lo que calificó como críticas infundadas contra las instituciones electorales. “Ahora parece que surgió una nueva profesión que se llama optometría jurídica. Vamos a observar el resultado de esos calificativos frecuentes y nocivos que terminan afectando no solo a las personas, sino también a las instituciones”, expresó.
Una invitación a fortalecer la confianza democrática
El jefe del Ministerio Público reiteró su llamado a respetar la organización electoral y pidió evitar señalamientos sin sustento. “No se debe cuestionar ni tachar a las instituciones sin presentar una sola prueba”, sostuvo, al advertir que este tipo de señalamientos puede deteriorar la confianza pública.
Al cierre del foro, el procurador general invitó a fortalecer la credibilidad en el proceso democrático y convocó a los ciudadanos a asumir la jornada electoral como un compromiso colectivo con el país. “Hagamos de estas elecciones un acto de fe en Colombia”, concluyó.
Eljach Pacheco pidió respetar los resultados de las urnas y fortalecer la confianza en el sistema democrático.













