La última semana de febrero llega con una advertencia que pone en máxima atención a las autoridades y a la ciudadanía. Un nuevo frente frío avanza por el mar Caribe y podría modificar de manera significativa las condiciones del tiempo en amplias zonas del país, entre ellas Cundinamarca.
La alerta fue emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), que anticipó un aumento en las precipitaciones y pidió reforzar las acciones de prevención ante un escenario que ya deja cifras preocupantes en el departamento.
52 emergencias en un solo mes: el panorama que enciende las alarmas
Febrero no ha sido un mes cualquiera para Cundinamarca. En apenas unas semanas se han registrado 52 eventos asociados a las lluvias, distribuidos así:
- 32 movimientos en masa.
- 13 inundaciones.
- 4 vendavales.
- 3 crecientes súbitas.
Las emergencias han impactado 27 municipios, con afectaciones en zonas de ladera, corredores hídricos y sectores urbanos vulnerables. Los deslizamientos y el desbordamiento de fuentes hídricas se consolidan como las amenazas más recurrentes.
Este balance confirma un territorio expuesto a fenómenos de variabilidad climática, donde la combinación de suelos inestables, pendientes pronunciadas y lluvias persistentes eleva el riesgo para comunidades rurales y urbanas.
Alcaldes y organismos de socorro, en máxima alerta
Ante este contexto, el director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca, William Eduardo Rozo Vargas, hizo un llamado directo a los mandatarios locales y coordinadores municipales para activar de inmediato las Estrategias Municipales de Respuesta a Emergencias (EMRE).
La instrucción es clara: revisar inventarios, confirmar disponibilidad de maquinaria, verificar equipos de comunicación y asegurar recursos logísticos para una reacción oportuna.
Además, solicitó mantener vigentes los convenios con los cuerpos de Bomberos en los 116 municipios del departamento, con el propósito de garantizar despliegue inmediato ante deslizamientos, inundaciones o vendavales.
La articulación entre alcaldías, organismos de socorro y comunidad se convierte en el principal escudo frente al incremento de lluvias previsto para los próximos días.
Qué deben hacer los municipios y la ciudadanía
Las autoridades departamentales reiteraron un paquete de medidas preventivas que buscan reducir el impacto de la temporada de lluvias:
Para las administraciones locales:
- Actualizar y socializar las EMRE.
- Identificar y monitorear puntos críticos en zonas urbanas y rurales.
- Fortalecer sistemas de alerta temprana institucionales y comunitarios.
- Supervisar cauces, jarillones y estructuras de contención.
Para la ciudadanía:
- Conducir con precaución, especialmente en vías rurales y de montaña.
- No transitar por carreteras inundadas.
- Mantener distancia de ríos y quebradas ante posibles crecientes súbitas.
- Reportar de inmediato cualquier deslizamiento o agrietamiento del terreno.
Protección también para los animales de compañía
La gestión del riesgo no se limita a la infraestructura o a la movilidad. Las autoridades recomiendan a las familias tener preparados alimentos, medicamentos y documentos de identificación para sus animales de compañía, así como mantenerlos bajo supervisión durante posibles evacuaciones o desplazamientos preventivos.
En emergencias anteriores, la falta de previsión en este aspecto ha generado complicaciones adicionales para los hogares afectados.
El avance del frente frío sobre el Caribe no es un dato menor. Su influencia puede traducirse en lluvias más intensas y frecuentes, con impacto directo en territorios ya saturados por precipitaciones recientes.

Alcaldías y Bomberos en alistamiento total ante el
posible aumento de precipitaciones.













