En la madrugada de ayer, domingo 25 de julio, víctima de un aneurisma cerebral, a la edad de 83 años falleció Francisco ‘Pacho’ Abello, quien fue concejal en los municipios de Pacho, Zipaquirá y Cajicá, exalcalde de Funza y diputado en varias ocasiones.

Siempre se distinguió por su jovialidad, don de gentes, servicio ciudadano y por ser gran servidor público. Desde pequeño empezó a incursionar en la política, después de haber sido su familia desplazada por la violencia cuando asesinaron en Bogotá al Caudillo del Pueblo Jorge Eliecer Gaitán.

Militó en diferentes movimientos políticos, especialmente en el Nuevo Liberalismo, Partido creado por el también inmolado y líder político Luis Carlos Galán Sarmiento.

- Dale clic para escuchar -

Fue en Zipaquirá concejal por más de 20 años, fue compañero de curul de grandes hombres de la política entre ellos Alfonso Angarita Baracaldo, Alfonso Rey Sanabria, Efraín Páez Espitia, Severo Escobar entre otros.

Logró grandes proyectos que beneficiaron el desarrollo y bienestar del municipio en pavimentaciones. Puentes, parques, avenidas y deporte, además de la parte social donde hubo muchos aportes suyos. Uno de los más importantes proyectos fue el impulso a la construcción del Estadio de Futbol, cuando siendo diputado lo asumió con gallardía y buscando acuerdos interinstitucionales logró que predios del Departamento y de Zipaquirá se dispusieran para este objetivo, adelantando además campañas para su construcción a través de marchas del ladrillo, del cemento, la arena y otros materiales para la construcción.

En Cajicá hizo lo propio, entre ellos promovió en una edificación adecuar la sede de la Institución Educativa Departamental Antonio Nariño, hoy uno de los colegios de mayor reconocimiento en Cundinamarca y a nivel del país, proyecto que defendió con vehemencia. El Funza grandes obras se le deben a Pacho Abello, especialmente en materia de infraestructura, modernización y de desarrollo rural, otra de sus metas.

La parte social siempre la llevó dentro de sus objetivos y fue un gran defensor de la buena política saliéndole al paso a quienes la utilizaban como trampolín personal y no al servicio ciudadano.

Se casó con María (Marujita), con quien vivió hasta el día de su fallecimiento. Su hija María Alexandra siempre lo describió perfectamente como un gran esposo, un papá maravilloso, siempre presente, amoroso, comprometido, divertido, positivo, jovial, sensato, excelente amigo y presto a dar un consejo oportuno.

“Siempre llamó a las cosas por su nombre y nunca le tembló la voz para decir de frente a quien fuera lo que pensaba, eso le trajo amigos, admiradores y seguidores, pero también para algunos la fuerza de su liderazgo e integridad era un riesgo”, así lo describió en parte su hija María Alexandra.

- Publicidad -

“Siempre llamó a las cosas por su nombre y nunca le tembló la voz para decir de frente a quien fuera lo que pensaba”.

Foto: archivo Extrategia Medios

Más de Cajicá

De Interés

Deje su mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *