Colombia entra a una fase de intensa movilización social con la cuenta regresiva hacia las elecciones de las Juntas de Acción Comunal (JAC) y Juntas de Vivienda Comunitaria, previstas para el domingo 26 de abril de 2026 en todos los barrios, veredas y sectores residenciales del país.
La jornada definirá a los dignatarios que conducirán la representación comunitaria durante el período 2026–2030, cuya posesión está programada para el 1º de julio, de acuerdo con el calendario oficial del Ministerio del Interior.
Estas elecciones —las más amplias de carácter comunitario en Colombia— están soportadas en la Ley 2166 de 2021, que renovó completamente la estructura de la acción comunal, en el Decreto 1501 de 2023 y en su modificación reciente, además de la Circular Externa 09 de 2025, que fijó el cronograma y las obligaciones para todo el territorio.
Un proceso que nace en cada Junta: la organización es local, el alcance es nacional
A diferencia de los comicios de orden político, esta elección no está bajo la conducción de la Registraduría Nacional del Estado Civil. La responsabilidad recae directamente en las Juntas de Acción Comunal, que ejecutan el proceso bajo la supervisión de alcaldías, gobernaciones y la Dirección para la Democracia, la Participación Ciudadana y la Acción Comunal del Ministerio del Interior.
Las fechas centrales ya están en ejecución:
- 26 de marzo: límite para conformar los Tribunales de Garantías, organismos encargados de validar listas, resolver inquietudes reglamentarias, conducir la votación y realizar el escrutinio final.
- 10 de abril: cierre de afiliaciones, depuración de libros y actualización del censo de votantes.
- 26 de abril: elección en todo el país de dignatarios de JAC y Juntas de Vivienda Comunitaria.
- 1° de julio: inicio del período 2026–2030.
Tras esta fase vendrán las elecciones de Asojuntas, Federaciones y de la Confederación Nacional de Acción Comunal, que completarán todo el ciclo organizativo comunal a lo largo de 2026.
Renovación generacional: participación desde los 14 años
Una de las transformaciones más profundas de la Ley 2166 es la apertura real para que jóvenes entre los 14 y los 28 años puedan afiliarse, votar y aspirar a cualquier dignatario comunal.
Este cambio está impulsando una llegada masiva de adolescentes y jóvenes a las estructuras barriales, muchos de ellos vinculados a:
- Procesos ambientales y de protección de quebradas y rondas;
- grupos culturales y deportivos;
- colectivos estudiantiles;
- iniciativas tecnológicas, ciudadanas y de voluntariado.
Alcaldías y gobernaciones han intensificado capacitaciones dirigidas a este público emergente, motivando una participación diversa que promete redefinir el liderazgo comunitario en el corto plazo.
Formación obligatoria: hacia una acción comunal profesionalizada
El nuevo marco normativo establece que todos los dignatarios deben recibir formación en:
- Normatividad comunal.
- Contratación y ejecución de proyectos.
- Participación ciudadana.
- Herramientas de gestión y resolución de conflictos.
En varios territorios se aclaró que no será requisito previo contar con las 60 horas de certificación: las administraciones deberán ofrecer la capacitación después de la elección, garantizando igualdad de acceso y evitando barreras que limiten la postulación de nuevos liderazgos.
El objetivo central es fortalecer la gobernanza comunitaria y reducir los conflictos internos que históricamente se originan en el desconocimiento de la norma.
Alarmas por seguridad: regiones que requieren atención especial
Aunque la mayoría de los municipios se preparan sin contratiempos, diversas organizaciones comunales han advertido escenarios complejos de seguridad, especialmente en regiones como:
- Norte de Santander.
- Catatumbo.
- Zonas rurales donde persiste presencia de grupos ilegales.
La Confederación Nacional de Acción Comunal ha solicitado a alcaldías, personerías, Defensoría del Pueblo, Policía Nacional y Comités de gestión del riesgo, implementar planes de protección para garantizar que ningún líder sea presionado o amenazado y que la votación del 26 de abril se produzca en condiciones de tranquilidad.
En áreas rurales dispersas se están definiendo rutas seguras de acceso, puestos de votación y estrategias preventivas frente a posibles alteraciones del orden.
Acompañamiento institucional: el trabajo técnico ya está en marcha
Alcaldías y gobernaciones despliegan acciones simultáneas para garantizar que cada Junta llegue a la jornada con su estructura organizada:
- Actualización de libros de afiliados.
- Jornadas de orientación sobre la Ley 2166 y el Decreto 1501.
- Modelos de actas, instructivos, manuales operativos y formatos electorales.
- Mesas de garantías territoriales.
- Monitoreo permanente a posibles riesgos.
- Capacitación a líderes y tribunales.
Ciudades como Bogotá, Cali, Bucaramanga y Medellín han anunciado que reforzarán la observación ciudadana a través de alianzas con organizaciones sociales. La experiencia previa de acompañamiento con la MOE, el IDPAC y colectivos juveniles ha demostrado que estas figuras ayudan a elevar la transparencia y la confianza en el proceso.
¿Por qué estas elecciones importan tanto para la vida diaria?
Las Juntas de Acción Comunal son el primer eslabón de la organización social en Colombia. Son la vía a través de la cual los habitantes elevan necesidades, proponen soluciones y vigilan la gestión pública. Desde ellas nacen acciones que impactan directamente la vida cotidiana: mantenimiento y adecuación de vías barriales y caminos veredales; programas de convivencia, seguridad y redes de apoyo comunitario; protección ambiental y cuidado del agua;
actividades culturales, deportivas y recreativas; veeduría a obras del Plan de Desarrollo Municipal;
coordinación comunitaria ante emergencias o riesgos naturales.
Por eso, la calidad del liderazgo que resulte electo determinará buena parte de la articulación con alcaldías, empresas de servicios públicos, entidades ambientales y dependencias municipales.
Lo que viene: el pulso final antes del 26 de abril
El Ministerio del Interior prepara una fase nacional de divulgación para reforzar información sobre:
- Requisitos.
- Responsabilidades.
- Fechas reglamentarias.
- Documentación obligatoria.
- Garantías para candidatos y votantes.
Entre tanto, las JAC avanzan en:
- Revisión de listados.
- Convocatoria a asambleas.
- Inscripción de candidaturas.
- Verificación de tribunales.
- Depuración de documentación.
- Organización de logística básica.
Las siguientes semanas serán decisivas para que cada Junta de Acción Comunal asegure un proceso ordenado y transparente, con participación amplia y condiciones institucionales que permitan a las comunidades expresarse sin presiones ni barreras.
El proceso se organiza directamente desde cada Junta,
con apoyo de alcaldías y gobernaciones.













