Durante la temporada de Semana Santa de 2026, uno de los corredores más transitados entre el centro y el nororiente del país tendrá refuerzo en la atención de emergencias. Se trata de la vía Zipaquirá – Bucaramanga – San Alberto, donde se dispondrá de ambulancias y grúas en puntos estratégicos para responder ante eventualidades.
La medida busca acompañar el aumento de flujo vehicular propio de estos días, en los que miles de viajeros se movilizan por turismo o motivos religiosos. Según lo informado, los servicios estarán disponibles de manera permanente, con operación continua las 24 horas.
¿Dónde estarán ubicados los servicios en la vía?
El acompañamiento se concentrará en cinco puntos del corredor vial, seleccionados por su ubicación estratégica y tránsito constante. Uno de ellos corresponde al sector de los peajes Curití y Los Curos, en el tramo entre San Gil y Bucaramanga, a la altura del kilómetro 103.
Estos puntos funcionan como nodos de reacción rápida, lo que permite atender incidentes con mayor agilidad en tramos donde históricamente se registra alto flujo vehicular.
¿Qué tipo de atención recibirán los viajeros?
Los usuarios de la vía contarán con servicios de ambulancia para atención prehospitalaria y grúas para la remoción de vehículos en caso de fallas o accidentes. La operación será continua, sin interrupciones, durante toda la temporada.
El objetivo es reducir los tiempos de respuesta ante emergencias y facilitar la movilidad en caso de incidentes que puedan afectar la circulación.
¿Por qué se refuerza este corredor en Semana Santa?
La vía Zipaquirá – Bucaramanga – San Alberto es uno de los ejes que conecta regiones clave del país y registra un incremento significativo de tránsito durante Semana Santa. Este aumento eleva la probabilidad de incidentes, lo que lleva a implementar medidas preventivas y de atención.
Con este despliegue, se busca mantener la movilidad
y ofrecer condiciones de seguridad a quienes transitan por este corredor durante la temporada.














