La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, reavivó la discusión sobre el futuro del sistema férreo en la región al presentar, a través de un video difundido en redes sociales, los alcances del proyecto que busca transformar la forma en que millones de personas se desplazan diariamente hacia la capital del país.
En su intervención, la funcionaria expuso con crudeza la realidad que enfrentan miles de trabajadores que viven en municipios cercanos a Bogotá y que cada día deben recorrer largas distancias para cumplir con sus actividades laborales, de salud, académicas o comerciales. La propuesta del Gobierno apunta a cambiar esa rutina con la reactivación del transporte ferroviario como eje de la movilidad regional.
Un problema diario para millones de habitantes de la Sabana
Para quienes viven en municipios como Zipaquirá, Cajicá, Chía, Sopó o Tocancipá, el tiempo invertido en desplazarse hacia Bogotá se ha convertido en uno de los principales desafíos de la vida cotidiana.
Según explicó la ministra, en muchos casos los trayectos superan las dos horas para ingresar a la ciudad y otras dos para regresar, lo que implica que miles de personas terminan dedicando entre cuatro y cinco horas al día únicamente al transporte.

Este panorama, marcado por congestión vial, largos trayectos y presión sobre las carreteras de acceso a la capital, se ha convertido en uno de los principales retos de planificación urbana en la región Bogotá–Cundinamarca.
Frente a ese escenario, el Gobierno Nacional plantea una alternativa que busca cambiar radicalmente la dinámica de movilidad: la recuperación del tren como columna vertebral del transporte regional.
El tren que busca conectar a Bogotá con la Sabana
La propuesta presentada por el Ministerio de Transporte contempla el desarrollo de un sistema férreo que permitiría reducir de forma drástica los tiempos de desplazamiento entre la capital y los municipios cercanos.
De acuerdo con la ministra Rojas Mantilla, el proyecto contempla:
- 49 kilómetros de trazado ferroviario.
- 17 estaciones a lo largo del corredor.
- Trenes con capacidad para más de 900 pasajeros.
- Integración con otros sistemas de transporte urbano y regional.
Con esta infraestructura, algunos trayectos que hoy pueden tomar varias horas podrían realizarse en aproximadamente 40 minutos, una transformación que impactaría directamente la calidad de vida de miles de ciudadanos.

La iniciativa busca además consolidar un sistema de movilidad multimodal, conectando el tren con otros medios de transporte existentes en Bogotá y en los municipios cercanos.
Una inversión millonaria para transformar la movilidad regional
El desarrollo del corredor férreo contempla una inversión de gran escala impulsada por el Gobierno nacional y la Gobernación de Cundinamarca.
Según las cifras presentadas por la ministra:
- El Gobierno nacional aportará cerca de 12,2 billones de pesos.
- La Gobernación de Cundinamarca destinará aproximadamente 3,2 billones de pesos.
Estos recursos buscan reactivar el transporte ferroviario como una alternativa eficiente para una región que concentra uno de los mayores flujos de movilidad del país.
El proyecto también se plantea como una herramienta para reducir la presión sobre las carreteras, disminuir tiempos de viaje y mejorar la conectividad entre Bogotá y los municipios que conforman su área de influencia económica y social.
El llamado directo a la Alcaldía de Bogotá
Durante su mensaje, la ministra también envió una señal directa a la Administración Distrital.
Según explicó, para consolidar el proyecto ferroviario es necesario que la Alcaldía de Bogotá se vincule plenamente al desarrollo del sistema, de manera que la capital participe activamente en la estructuración del modelo de movilidad regional.
El objetivo es que el tren no funcione de manera aislada, sino que se integre con los sistemas de transporte existentes en la ciudad capital, permitiendo una conexión eficiente entre los municipios de la Sabana y los principales corredores urbanos de Bogotá.
El pasado ferroviario que busca recuperarse
En su intervención, la ministra recordó que Colombia tuvo una larga tradición ferroviaria que durante décadas conectó regiones, impulsó el comercio y facilitó el transporte de pasajeros.
De acuerdo con Rojas Mantilla, en 1898 el tren ya llegaba a Zipaquirá, convirtiéndose en una infraestructura fundamental para la movilidad del altiplano cundiboyacense.
Las vías férreas no solo transportaban mercancías y pasajeros, sino que también representaban un eje cultural y económico para la región. Incluso, según recordó la ministra, el escritor Gabriel García Márquez llegó en tren a la Sabana de Bogotá y a la Capital Salinera de Colombia, Zipaquirá, para concluir sus estudios secundarios en el Liceo Nacional de Varones.
Sin embargo, a partir de la década de 1950 el sistema ferroviario comenzó a desaparecer. Según explicó la funcionaria, se tomó la decisión de desmontar progresivamente los trenes y concentrar la movilidad en el transporte por carretera, una transformación que con el paso del tiempo generó fuertes presiones sobre la infraestructura vial.
El tren como respuesta al crecimiento de Bogotá y su región
Hoy, más de medio siglo después, el crecimiento urbano de Bogotá y la expansión de los municipios cercanos han convertido nuevamente al transporte férreo en una alternativa necesaria para enfrentar los desafíos de movilidad.
El área metropolitana ampliada de la capital concentra millones de desplazamientos diarios, impulsados por el desarrollo industrial, educativo y residencial de municipios como Zipaquirá, Cajicá, Chía, Tocancipá y Sopó.
En este contexto, el Gobierno Nacional plantea que la recuperación del tren puede convertirse en un elemento fundamental para reorganizar la movilidad regional y mejorar las condiciones de desplazamiento de quienes viven y trabajan en la Sabana.
Una apuesta por mejorar la calidad de vida en la región
Al finalizar su mensaje, la ministra insistió en que la transformación de la movilidad en la región no puede seguir aplazándose.
La funcionaria señaló que la calidad de vida de millones de personas que entran y salen diariamente de Bogotá exige soluciones estructurales, capaces de responder al crecimiento demográfico y económico de la región.
“Hace más de cien años fuimos pioneros en el transporte ferroviario. Hoy estamos trabajando para recuperar ese legado”, afirmó. Según indicó, el Gobierno Nacional mantiene su compromiso de impulsar el proyecto para que el tren vuelva a operar como una alternativa real de movilidad para Bogotá y los municipios de la Sabana.
El proceso ahora gira en torno a la articulación entre el Gobierno Nacional, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Bogotá, una coordinación que será determinante para definir el futuro del sistema férreo que busca cambiar la forma en que se mueve la región.
La ministra pidió que la Alcaldía de Bogotá se vincule al proyecto para consolidar un sistema de movilidad regional integrado.











