La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó la modificación de la licencia ambiental del proyecto Construcción de la Segunda Calzada Casablanca – Ubaté, intervención que impacta directamente a los municipios de Cogua, Nemocón y Tausa, en el departamento de Cundinamarca.
La decisión autoriza la construcción de una segunda calzada entre el peaje Casablanca y el municipio de Ubaté, en un tramo de 7,382 kilómetros, consolidando un corredor estratégico para la conexión del norte del departamento con el centro del país.
Una obra para descongestionar y reducir riesgos en la vía.
El proyecto contempla la construcción de una segunda calzada con dos carriles de 3,65 metros cada uno, separador central y bermas pavimentadas. Esta configuración permitirá mejorar los flujos vehiculares, reducir maniobras peligrosas y ofrecer mayores condiciones de seguridad para conductores y peatones.
Entre las intervenciones aprobadas se destacan:
°Tres retornos vehiculares tipo corbatín en los sectores Casablanca, La Virgen y La Ruidosa, diseñados para facilitar accesos controlados y disminuir giros inseguros.
°Adecuación de accesos a predios privados y vías veredales, fortaleciendo la conectividad rural.
°Construcción e intervención de infraestructura hidráulica, incluyendo alcantarillas, box culvert, cunetas y canales, orientadas al manejo adecuado de aguas lluvias y la protección de la banca vial.
La ampliación del corredor busca reducir tiempos de desplazamiento, optimizar el transporte de carga agrícola y pecuaria —actividad predominante en la provincia de Ubaté— y mitigar la accidentalidad en un tramo con alto volumen de tráfico.
Condiciones ambientales y exigencias técnicas
La ANLA condicionó la ejecución del proyecto al cumplimiento de un conjunto de medidas de manejo ambiental durante la fase constructiva. Entre ellas:
°Estabilidad de suelos y manejo técnico de taludes.
°Control de escorrentías y protección del recurso hídrico.
°Monitoreo y control de emisiones atmosféricas, polvo y ruido en campamentos y plantas de asfalto.
°Señalización preventiva en zonas intervenidas.
°Restricción de actividades nocturnas en áreas ambientalmente sensibles.
°Programas de rescate y reubicación de fauna.
Capacitación ambiental obligatoria para el personal vinculado al proyecto.
Adicionalmente, se estableció la restauración progresiva de la cobertura vegetal intervenida, con seguimiento técnico y reportes periódicos ante la autoridad ambiental.
Compensación ambiental en el bioma altoandino
Como parte de la modificación, la ANLA aprobó el Plan de Compensación Ambiental, que contempla la preservación y rehabilitación de 66 hectáreas en ecosistemas del bioma altoandino de la cordillera Oriental.
Esta medida busca equilibrar los impactos derivados de la ampliación vial y aportar a la conservación de áreas estratégicas de biodiversidad en el norte de Cundinamarca, una región con alta sensibilidad ecológica.
Impacto regional: movilidad, productividad y conexión nacional
La segunda calzada Casablanca – Ubaté no solo responde a la necesidad de ampliar la infraestructura existente, sino que se proyecta como un eje de integración productiva. La provincia de Ubaté es reconocida por su producción lechera y agropecuaria, por lo que una vía con mayor capacidad operativa incide directamente en la competitividad regional.
De esta manera, el proyecto avanza hacia su fase de ejecución bajo vigilancia ambiental y técnica, en un corredor que articula territorios rurales con centros urbanos y fortalece la conectividad del altiplano cundiboyacense.
Intervención que impacta directamente a los municipios de Cogua, Nemocón y Tausa, en el departamento de Cundinamarca.













