Villeta volvió a convertirse en el punto de encuentro de la cultura panelera del país. En medio de comparsas, tradición y una nutrida asistencia de visitantes, María Paula Amador García, representante de Cundinamarca, fue elegida como Reina Nacional de la Panela, consolidándose como una figura que proyecta identidad territorial, liderazgo juvenil y una profunda conexión con las familias productoras.
Su coronación no solo refleja el impacto que generó en el público y el jurado gracias a su porte escénico y su carisma, sino también la narrativa que construyó alrededor del valor cultural, económico y emocional que representa la panela para miles de hogares campesinos.
La “Ciudad Dulce de Colombia” presenció una competencia en la que la belleza se integró con la vocación rural, la defensa del campo y la necesidad de impulsar una cadena productiva que sostiene empleo, tradición y arraigo comunitario.
Corte nacional que representará a la Colombia panelera
La corte elegida en Villeta quedó integrada de la siguiente manera:
- Reina: Cundinamarca – María Paula Amador García.
- Virreina: Bolívar – Lisney Vergara.
- Primera Princesa: Cartagena – Juliana Córdoba.
- Segunda Princesa: Bogotá – Saory Soto.
- Tercera Princesa: Antioquia – Salomé Marín.
Cada una de ellas representa una región distinta y, con ello, una visión complementaria de la Colombia panelera: el Caribe productivo, los centros urbanos en transformación, los territorios rurales que sostienen la economía familiar y las zonas andinas donde la panela sigue siendo símbolo de identidad y sustento.
Más que un certamen: un compromiso con las familias campesinas
El reto que asume la nueva corte va mucho más allá del escenario. Las cinco representantes serán embajadoras de un sector que enfrenta desafíos en precios, comercialización, relevo generacional, promoción y acceso a mercados. Su presencia será vital para movilizar campañas de consumo, acompañar a asociaciones rurales, visibilizar a las mujeres paneleras y posicionar la panela como un producto con valor cultural, nutricional y económico.
Se espera que durante su periodo impulsen agendas con productores, gestores culturales, gremios e instituciones para fortalecer esta cadena que ha sido columna vertebral de la economía campesina. Desde ferias locales hasta escenarios nacionales, el propósito es que su voz se convierta en un puente entre el campo, las nuevas audiencias y los mercados urbanos cada vez más interesados en productos naturales y de origen rural.
Villeta epicentro de la cultura panelera
Villeta, nuevamente, consolidó una celebración donde tradición, belleza y sentido comunitario convergieron para enviar un mensaje contundente: la panela no es solo un producto, es una identidad que merece reconocimiento, promoción y respaldo constante.

María Paula conectó con el público por su presencia,
carisma y mensaje sobre el territorio panelero.













