Este 13 de abril, cuando se cumple un año desde la desaparición de Tatiana Alejandra Hernández Díaz, familiares, amigos y organizaciones sociales retoman las calles en un recorrido simbólico que busca algo más que memoria: presión, respuestas y acción.
La jornada inicia a las 4:00 p.m. en los espolones de la avenida Santander de Cartagena de Indias —el último lugar donde fue vista—, avanzará hacia el Hospital Naval de Bocagrande y concluirá en la Plaza de la Paz. No es solo una caminata: es un llamado público ante un caso que, doce meses después, sigue sin resolverse y donde hay total incertidumbre.
Un video desaparecido que abre nuevas dudas
En medio del aniversario, una denuncia encendió nuevamente la atención nacional. Lucy Díaz, madre de la joven, aseguró que un video que hacía parte del material probatorio ya no aparece en el expediente tras el traslado del caso a Bogotá.
El registro, según lo conocido, mostraría a Tatiana en compañía de un hombre de aproximadamente 60 años, con apariencia extranjera. La posible pérdida de este elemento no solo genera inquietud, sino que plantea interrogantes sobre la cadena de custodia y el manejo de las pruebas en una investigación que ya acumula incertidumbre.
El último rastro: mar, silencio y objetos abandonados
Tatiana, estudiante de Medicina de 24 años, quien con su familia era residente en Cajicá (Cundinamarca), se encontraba en Cartagena cumpliendo su año rural de medicina en el Hospital Naval de Bocagrande. El 13 de abril de 2025 salió de su jornada y, desde entonces, se desconoce su paradero.
Las imágenes captadas ese día la ubican sentada frente al mar, en los espolones de la avenida Santander. Horas después, en ese mismo punto, aparecieron sus sandalias y su teléfono celular. Desde ese momento, la escena quedó marcada como el último rastro físico de la joven.
Sin testigos concluyentes ni reconstrucción definitiva de lo ocurrido, la investigación entró en un terreno de hipótesis que, hasta hoy, no han permitido establecer una línea clara.
Recompensas vigentes y presión institucional
Mientras la incertidumbre persiste, las autoridades mantienen activas las recompensas para incentivar información que permita ubicar a Tatiana.
La Alcaldía Mayor de Cartagena, bajo la instrucción del alcalde Dumek Turbay Paz, el año anterior había ofrecido hasta 50 millones de pesos por datos verificables. A este monto se sumó el ofrecimiento de la Alcaldía de Cajicá, de Fabiola Jácome Rincón, con una recompensa adicional de 25 millones de pesos.

Pese a estos incentivos, no se han reportado avances determinantes que conduzcan a su paradero o a la identificación de posibles responsables.
“Buscamos a Tatiana”: la estrategia digital de la familia
Ante la falta de resultados concretos, la familia decidió trasladar parte de la búsqueda al entorno digital. Así nació la plataforma “Buscamos a Tatiana”, un canal abierto para recibir información ciudadana que permita reconstruir sus últimas horas.
La iniciativa busca ampliar el alcance del caso más allá de los canales institucionales, apelando a la colaboración colectiva en un contexto donde cada dato puede ser relevante.
Un caso abierto que sigue generando preguntas
A un año de la desaparición de Tatiana Hernández, el expediente continúa sin respuestas concluyentes. No hay responsables identificados, no existe una versión definitiva de los hechos y las dudas crecen con el paso del tiempo.
El caso se ha convertido en un símbolo de exigencia social frente a la necesidad de resultados en investigaciones de desaparición. Mientras tanto, la familia, allegados y amigos solidarios mantienen la búsqueda activa, convencida de que la visibilidad es una de las pocas herramientas que quedan para evitar que el caso quede en el olvido.

La denuncia por un video extraviado aumenta la
incertidumbre en la investigación.













