Necropsia del oso andino Tamá aporta datos sobre su muerte durante el traslado

El informe conocido por El Espectador y elaborado por la Universidad Nacional de Colombia sugiere un shock con signos compatibles con golpe de calor. El caso deja lecciones técnicas, logísticas y normativas para la reintroducción de fauna silvestre.

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Tama. Fotografía: PNN.
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Dos meses después de la muerte del oso andino Tamá, ocurrida el 17 de diciembre del 2025, cuando era trasladado para su liberación, se conocieron los resultados de la necropsia practicada por especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria y de Zootecnia de la Universidad Nacional de Colombia. El documento, conocido por El Espectador, concluye que el animal presentó un colapso microcirculatorio (shock) de origen indeterminado, con hallazgos compatibles con un posible golpe de calor.

Tamá, de 11 años y 174 kilos, había sido rehabilitado durante una década tras quedar huérfano en 2014. Su retorno al hábitat natural estaba previsto en el Parque Nacional Natural Tamá, bajo coordinación de la Parques Nacionales Naturales de Colombia, la Fundación Parque Jaime Duque y otros especialistas en fauna silvestre.

¿Qué ocurrió durante el traslado hacia Norte de Santander?

Tamá salió a primera hora desde Guaymaral hacia Cúcuta en un vuelo charter. Allí fue valorado por veterinarios y abordó un helicóptero que debía llevarlo al punto de liberación. Sin embargo, condiciones climáticas adversas obligaron a prolongar el trayecto y a regresar sin poder aterrizar.

Ese tiempo adicional en vuelo, sumado a cambios de altitud y condiciones ambientales variables, es señalado por quienes participaron en la operación como un factor que pudo incidir en el deterioro respiratorio que presentó el animal en el último tramo.

¿Qué determinó la necropsia sobre la causa de la muerte de Tamá?

El informe técnico advierte que los cambios propios del tiempo transcurrido no permitieron evaluar todos los tejidos con precisión. Aun así, los patólogos establecieron que el oso sufrió un edema pulmonar y un shock de origen no definido. Se descartaron procesos infecciosos en órganos vitales y se identificaron lesiones hepáticas que, en distintas especies, suelen asociarse a episodios de golpe de calor.

En términos prácticos, los expertos sugieren que el desenlace pudo estar relacionado con estrés térmico durante el traslado, sin que sea posible afirmar un único detonante.

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¿Por qué el oso no fue liberado en un parque más cercano a su sitio de rehabilitación?

Tras su muerte, surgieron cuestionamientos sobre la decisión de trasladarlo hasta Norte de Santander y no liberarlo en un área más próxima al santuario donde se recuperó, en Guasca (Cundinamarca). La razón fue normativa.

Una resolución vigente de la Parques Nacionales Naturales de Colombia establece que la reintroducción de fauna rescatada debe hacerse en su lugar de origen. En este caso, correspondía al Parque Nacional Natural Tamá. Aunque hubo intentos para autorizar su liberación en otro ecosistema, la norma no lo permitió.

¿Qué aprendizajes deja este caso para futuras liberaciones de osos andinos?

Las entidades involucradas coinciden en que este caso obliga a revisar y fortalecer protocolos logísticos, especialmente en transporte aéreo y tiempos de traslado en zonas de difícil acceso y clima impredecible.

También reabre el debate sobre la actualización de la normativa que regula la liberación de fauna silvestre decomisada o rescatada, buena parte de la cual proviene de disposiciones antiguas que hoy resultan restrictivas para ciertos procesos de rehabilitación.

Concluye que el animal presentó un colapso
microcirculatorio (shock) de origen indeterminado, con
hallazgos compatibles con un posible golpe de calor.