Las autoridades distritales intensificaron los controles contra el hurto y la reventa ilegal de celulares en el centro de Bogotá, tras un operativo que dejó como resultado la incautación de 15 dispositivos móviles con irregularidades.
La intervención se concentró en un centro comercial ubicado sobre la calle 13, uno de los corredores con mayor actividad comercial relacionada con la venta y reparación de equipos móviles.
Operativo en la calle 13 refuerza controles contra el hurto de celulares
La acción fue liderada por unidades encubiertas de la SIJIN, en articulación con la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, como parte de una estrategia orientada a cerrar el paso al comercio ilegal de celulares y a las redes que se lucran del hurto de estos dispositivos en la capital del país.
Durante más de tres horas, los investigadores adelantaron verificaciones técnicas al IMEI de más de 70 equipos en distintos establecimientos dedicados a la venta y al servicio técnico.
El procedimiento permitió establecer la procedencia de los celulares, identificar reportes por hurto y detectar alteraciones en el software o en los sistemas de identificación, prácticas recurrentes utilizadas para ocultar el origen ilícito de los dispositivos.
Verificación de IMEI y hallazgos en locales de venta y reparación
El balance preliminar dejó 15 celulares incautados. De ese total, cinco figuraban con denuncia activa por hurto y diez presentaban modificaciones irregulares. Los equipos quedaron bajo custodia de la Policía Metropolitana de Bogotá, que adelanta la validación de las denuncias para contactar a los propietarios y avanzar en los procesos de devolución cuando corresponda.
Durante el operativo, los uniformados hicieron un llamado directo a los propietarios y administradores de los locales comerciales. La recomendación fue mantener un registro detallado —en cuaderno o agenda— de cada equipo que ingresa para reparación. Según explicaron las autoridades, en numerosos casos los delincuentes entregan celulares robados para servicio técnico y, al recibirlos sin verificar su origen, los establecimientos pueden incurrir en el delito de receptación, incluso sin plena conciencia de ello.
Desde la Secretaría Distrital de Seguridad se destacó que este tipo de intervenciones responde, en gran medida, a denuncias ciudadanas recibidas a través de redes sociales y otros canales de comunicación. Estos reportes permiten focalizar los controles en zonas donde se concentra el riesgo y orientar las acciones policiales con mayor precisión.
Denuncia ciudadana y llamado a comerciantes y usuarios
Las autoridades también reiteraron la importancia de que las víctimas interpongan la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación. Este paso resulta determinante para que, una vez identificado un dispositivo en manos de delincuentes o de terceros que lo tengan de manera irregular, se pueda proceder con la captura y judicialización de los responsables.
Para facilitar este proceso, la Secretaría de Seguridad recordó la disponibilidad del programa Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE), un mecanismo de acompañamiento telefónico que orienta a los ciudadanos durante todo el trámite, reduce desplazamientos y agiliza la formalización de las denuncias.
Finalmente, las autoridades anunciaron que estos controles continuarán y se reforzarán en diferentes sectores de la ciudad. El objetivo es claro: frenar la comercialización ilegal de celulares, debilitar las estructuras dedicadas al hurto y avanzar en una estrategia sostenida que articule a las instituciones con la ciudadanía en la protección de sus bienes y derechos.

La estrategia responde a denuncias ciudadanas recibidas por redes y otros canales oficiales.











