Las fuertes lluvias mantienen bajo vigilancia el sector del Puente Ocal, sobre el río Guayuriba, un corredor de especial importancia para comunidades rurales de Cundinamarca y Meta. La situación llevó a las autoridades de Guayabetal a solicitar apoyo departamental ante el riesgo de mayores afectaciones sobre la movilidad y la seguridad de los habitantes.
El llamado se produjo la noche de este jueves 20 de agosto, después de finalizar un Comité Extraordinario de Gestión del Riesgo, en el que las autoridades evaluaron las condiciones actuales de la zona y definieron acciones articuladas para atender la emergencia y reducir los riesgos para las comunidades.
La preocupación se concentra especialmente en la importancia del paso: por este sector se movilizan habitantes de más de diez veredas de Guayabetal, Cundinamarca, y de otras tres veredas pertenecientes al municipio de Acacías, Meta.
Guayabetal pide apoyo de Cundinamarca y Meta
Ante el panorama, el alcalde de Guayabetal, José Simón Mejía Joya, hizo un llamado a las autoridades departamentales de Cundinamarca y Meta, lo mismo del Gobierno Nacional, para que acompañen las acciones que se desarrollan en el sector del Puente Ocal y permanezcan atentas a la evolución de la emergencia.
La solicitud busca fortalecer la capacidad de respuesta ante las consecuencias que podrían generar las precipitaciones y las condiciones actuales del terreno y del corredor, especialmente para las familias que dependen de esta conexión para sus desplazamientos cotidianos.
La prioridad, según las autoridades municipales, es prevenir mayores afectaciones, proteger a las comunidades y preservar las condiciones de movilidad entre las zonas rurales ubicadas a ambos lados del río Guayuriba.
Más de 13 veredas dependen de este corredor
El Puente Ocal cumple una función determinante para la comunicación entre comunidades rurales de los dos departamentos. Por allí transitan habitantes de más de diez veredas de Guayabetal y tres veredas de Acacías, por lo que cualquier afectación puede generar consecuencias directas para la movilidad de numerosas familias.
Además de los desplazamientos habituales, este tipo de corredores resulta fundamental para el acceso de las comunidades rurales a servicios, actividades productivas y centros poblados.
Por esta razón, la situación es objeto de seguimiento mientras persistan las lluvias y las condiciones que puedan aumentar el riesgo en el área.
Comité de Gestión del Riesgo definió acciones
Durante el Comité Extraordinario de Gestión del Riesgo se presentó un balance de la situación y se determinaron medidas para enfrentar la emergencia de manera coordinada.
Las autoridades municipales informaron que mantienen monitoreo permanente sobre la evolución de las condiciones locales y continuarán adelantando las acciones necesarias para responder oportunamente ante cualquier cambio que represente un peligro para los habitantes.
El llamado de Guayabetal apunta ahora a consolidar una respuesta conjunta entre los organismos municipales y departamentales de Cundinamarca y Meta, teniendo en cuenta que la situación en el Puente Ocal no afecta únicamente a un municipio, sino a comunidades rurales de ambos departamentos que utilizan esta conexión de manera permanente.
Mientras continúa la temporada de fuertes lluvias, el seguimiento preventivo y la coordinación entre las autoridades serán determinantes para evitar que las condiciones del sector deriven en afectaciones mayores para la población.

Guayabetal solicitó acompañamiento de Cundinamarca, Meta y del Gobierno Nacional ante el riesgo de que la emergencia aumente.













