Facatativá atraviesa una emergencia hídrica que ha obligado a las autoridades a vigilar con mayor atención cada fuente que alimenta los embalses del municipio. En medio de esos recorridos, la Administración Municipal reportó un hallazgo que ahora concentra parte de las acciones de control: represamientos en sectores rurales que, según el alcalde Luis Carlos Casas Alvarado, estarían reteniendo y desviando agua antes de que alcance el sistema de abastecimiento.
Uno de estos puntos fue localizado en la vereda Los Manzanos, durante una inspección adelantada por funcionarios municipales en una quebrada que desciende desde la vereda La Tribuna y cuyos aportes terminan llegando al sistema hídrico de “Gatillo”.
La preocupación de las autoridades radica en que, mientras Facatativá depende de las lluvias para recuperar sus reservas, parte del agua que baja desde las zonas altas podría estar siendo retenida antes de completar su recorrido natural hacia los embalses.
Represamiento dentro de una quebrada que alimenta a Gatillo
Durante la inspección, la Alcaldía identificó una barrera instalada directamente sobre el cauce. De acuerdo con Casas Alvarado, el represamiento elevaría el nivel del agua y disminuiría la fuerza con la que la corriente continúa hacia las zonas bajas.
El mandatario explicó que este tipo de adecuaciones permitiría conducir parte del recurso mediante mangueras o tuberías hacia reservorios ubicados en predios rurales, donde posteriormente sería utilizado para actividades agrícolas.
La situación cobra mayor relevancia por la conexión que existe entre varias fuentes de la zona. Según el alcalde, las aguas que descienden por este sector se unen con corrientes provenientes de los sectores La Selva y San Rafael antes de continuar hacia Gatillo.
Esto significa que cualquier intervención sobre los cauces ubicados en las partes altas podría incidir en el volumen de agua que finalmente alcanza los embalses.
Las lluvias están aportando agua, pero parte del caudal podría no estar llegando
Las precipitaciones registradas recientemente han permitido que nuevamente ingrese agua al sistema de almacenamiento de Facatativá. Sin embargo, el alcalde advirtió que la presencia de represamientos podría disminuir el beneficio que representan esas lluvias para un municipio que actualmente necesita recuperar sus reservas.
Para la Administración Municipal, el problema no está únicamente en cuánto llueve, sino también en garantizar que el agua pueda completar su recorrido hasta los puntos destinados al abastecimiento de la población.
Casas Alvarado sostuvo que, sin estas barreras en los sectores altos, una mayor cantidad del recurso podría descender con mayor rapidez hacia los embalses.
Alcaldía intensifica recorridos en las zonas rurales
El hallazgo se produjo durante un operativo en el que participaron la Dirección de Seguridad, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, la Secretaría de Gobierno y las inspecciones de Policía.

Estas dependencias, según la Administración Municipal, mantienen recorridos sobre las fuentes hídricas con el propósito de identificar posibles intervenciones que afecten el flujo del agua hacia el sistema de abastecimiento.
El alcalde anunció que estos controles continuarán y que se buscará desmontar los represamientos o adecuaciones que presuntamente estén desviando agua de los cauces.
La Administración también pretende determinar hacia dónde se conduce el recurso y qué uso se le está dando una vez es retirado de las corrientes naturales.
Agua estaría siendo conducida hacia reservorios para riego
De acuerdo con la denuncia del mandatario municipal, en algunos de los puntos identificados el agua sería transportada mediante tuberías hasta reservorios privados y desde allí utilizada para el riego de cultivos y fincas.
Por ahora, se trata de señalamientos formulados por la Alcaldía durante las inspecciones, por lo que corresponderá a las autoridades determinar las condiciones particulares de cada captación, la existencia de permisos y las eventuales responsabilidades que puedan derivarse.
Casas Alvarado insistió en que el recurso que circula por estas quebradas tiene una incidencia directa sobre el abastecimiento de Facatativá y aseguró que los controles continuarán mientras permanezca la emergencia hídrica.
Un nuevo frente dentro de la emergencia hídrica de Facatativá
La identificación de estos represamientos incorpora un nuevo elemento a la situación que enfrenta el municipio.
Hasta ahora, buena parte de la atención se había concentrado en los bajos niveles de almacenamiento, la necesidad de nuevas fuentes y la dependencia de las lluvias para recuperar los embalses. Ahora, las autoridades también intentan establecer cuánto del caudal que nace o circula por las zonas rurales podría estar siendo retenido antes de llegar a Gatillo.
En un escenario de escasez, la diferencia entre el agua que cae en las partes altas y la que efectivamente alcanza los embalses se convierte en un asunto determinante para la recuperación del sistema.
Por eso, los recorridos en veredas como Los Manzanos, La Tribuna, La Selva y San Rafael continuarán formando parte de la estrategia municipal mientras Facatativá intenta aumentar sus reservas y garantizar el suministro de agua para su población.













