Un operativo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) permitió detectar la extracción no autorizada de paja nativa dentro del Páramo de Guerrero, un importante ecosistema para la regulación hídrica en el centro del país. La intervención se dio tras una denuncia ciudadana que alertó sobre actividades irregulares en la zona.
Durante la inspección, técnicos de la entidad confirmaron el corte de vegetación propia del páramo, lo que derivó en el decomiso del material y la apertura de un proceso sancionatorio. Más allá del volumen incautado, la preocupación se centra en el tipo de cobertura vegetal afectada y su función en el equilibrio ambiental.
¿Qué daño concreto genera cortar paja de páramo?
La paja de páramo actúa como una especie de “esponja natural”. Su estructura permite capturar la humedad de la neblina y la lluvia, almacenarla y liberarla de manera progresiva hacia quebradas, ríos y acuíferos.
Cuando esta vegetación se corta, se pierde esa capacidad de retención. En términos prácticos, el agua deja de almacenarse en el suelo y fluye más rápido, lo que puede traducirse en menor disponibilidad hídrica en temporadas secas y mayor escorrentía en épocas de lluvia.
¿Cómo afecta esto al ciclo del agua en el Páramo de Guerrero?
El impacto no es inmediato en apariencia, pero sí acumulativo. Cada intervención reduce la capacidad del páramo para regular el agua, lo que altera el equilibrio entre captación, almacenamiento y distribución.
Esto puede generar dos efectos concretos: disminución gradual del agua disponible para consumo humano y actividades productivas, y mayor inestabilidad del suelo, que pierde su cobertura protectora y se vuelve más vulnerable a la erosión.
¿Por qué una extracción pequeña también es relevante?
Aunque el material decomisado no representa un volumen masivo, la CAR advierte que este tipo de prácticas, repetidas en el tiempo, fragmentan la cobertura vegetal del páramo.
El problema no es solo cuánto se extrae, sino dónde ocurre: en ecosistemas que tardan años en recuperarse. La regeneración de la paja de páramo es lenta, por lo que cada corte deja un vacío funcional que no se reemplaza en el corto plazo.
¿Qué medidas se tomaron tras el hallazgo?
La autoridad ambiental incautó el material vegetal y dio inicio a un proceso sancionatorio contra los presuntos responsables. Paralelamente, anunció el refuerzo de operativos de control y acciones pedagógicas en la zona.
La CAR también reiteró el llamado a la ciudadanía para
denunciar actividades que comprometan estos
ecosistemas, considerados estratégicos para e
l abastecimiento de agua y la adaptación frente
a la variabilidad climática.












