Colombia tomó una determinación contundente que ya genera efectos políticos y económicos en la región: suspender desde este 22 de enero el suministro de energía eléctrica a Ecuador. La medida fue anunciada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, quien señaló que el país actuó “en defensa de la dignidad nacional” frente a las recientes decisiones del Gobierno ecuatoriano, que impuso un arancel del 30 % a los productos colombianos que ingresan a su mercado.
La suspensión, explicó Palma Egea, es una respuesta directa a lo que calificó como actuaciones “unilaterales” que desconocen acuerdos vigentes y afectan de manera directa a miles de productores colombianos. Según el ministro, Colombia ha mantenido durante años una actitud solidaria con Ecuador, incluso en los momentos de mayor estrechez energética. Recordó que el año pasado, en plena sequía, el país garantizó energía al vecino Estado mientras su población enfrentaba apagones de hasta 14 horas diarias.
“Colombia ha sido un aliado permanente y un soporte energético para Ecuador. Pero las recientes determinaciones adoptadas por su Gobierno representan una agresión económica que no podemos pasar por alto. Estamos obligados a proteger la soberanía energética y el bienestar del pueblo colombiano”, afirmó Palma.
Un giro en la relación energética binacional
El ministro destacó que, pese a la difícil situación energética que atraviesa Ecuador, el Gobierno colombiano había avanzado en una medida regulatoria para permitir ampliar la oferta eléctrica a privados, iniciativa que posteriormente fue retirada. Para Palma, ese gesto simbolizaba el espíritu de cooperación regional y la apuesta por una integración energética que beneficiara a ambos pueblos.
“Todo país merece respeto. La dignidad no puede ser vulnerada cuando un Gobierno vecino toma decisiones que golpean directamente a nuestra gente. Hemos sido generosos. Pero la generosidad no significa renunciar a la defensa de nuestro interés nacional”, reiteró.
La resolución que formaliza la suspensión de las Transacciones Internacionales de Electricidad fue expedida por el Ministerio de Minas y Energía en un contexto de variabilidad climática, alertas tempranas por un posible nuevo Fenómeno de El Niño y la necesidad de garantizar suministro seguro para los hogares, la industria y los servicios esenciales en Colombia.
“Es una decisión preventiva y necesaria”
Palma Egea insistió en que la medida no está dirigida contra el pueblo ecuatoriano y subrayó que Colombia mantiene abiertos los canales diplomáticos para resolver las diferencias mediante diálogo. Sin embargo, enfatizó que el país no puede permanecer indiferente frente a decisiones que afectan sus intereses económicos y su soberanía.
“Creemos en la cooperación regional, pero la integración no puede construirse a costa de nuestro bienestar. No podemos permitir que acciones externas comprometan el abastecimiento energético ni los avances logrados para garantizar un sistema confiable”, sostuvo.
¿Cuándo se retomará el suministro?
El ministro explicó que tanto las condiciones energéticas como las comerciales actuales impiden mantener el intercambio eléctrico sin poner en riesgo la seguridad del sistema nacional. No obstante, aseguró que Colombia está dispuesta a reanudar las transacciones “cuando exista un marco renovado de confianza y buena fe entre ambos países”.
“Cuando se restablezcan las condiciones técnicas y diplomáticas necesarias, Colombia estará lista para retomar los intercambios eléctricos. La cooperación es importante, pero nunca por encima de la soberanía ni del bienestar de nuestra población”, concluyó.

La suspensión responde al arancel del 30% impuesto a
productos colombianos.













