Un gallinazo que había perdido buena parte de su plumaje por una acción humana recibió un implante de plumas para recuperar la capacidad de volar. El procedimiento fue realizado por el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, donde el animal ingresó con las plumas de las alas y la cola cortadas.
Según el centro, el recorte se hizo por intervención humana directa, una condición que comprometía la supervivencia del ave. Actualmente, el gallinazo continúa bajo evaluación del equipo especializado y, de acuerdo con el reporte, presenta avances importantes en su rehabilitación.
Plumas de animales fallecidos para volver al aire
En la intervención se utilizaron plumas compatibles tomadas de un banco de conservación, que se nutre de material recuperado de animales muertos. La técnica es temporal: busca devolverle al gallinazo la estabilidad y la propulsión que requiere el vuelo mientras avanza su muda natural, un proceso que puede tardar varios meses.
Mitos que ponen en riesgo a la fauna
El CAVR señaló que este caso deja en evidencia el peligro que enfrentan algunas especies por cuenta de prejuicios, mitos y supersticiones que incentivan agresiones contra animales poco comprendidos. Entre ellos mencionó a los gallinazos, los búhos, las serpientes y los murciélagos.
Estas especies cumplen funciones clave en los ecosistemas, como el control de plagas y la dispersión de semillas.
Busca devolverle al gallinazo la estabilidad y la propulsión que requiere el vuelo mientras avanza su muda natural











