Cámaras trampa captan a un oso andino recorriendo los bosques de Manta, Cundinamarca

El registro de esta especie silvestre revela la importancia de proteger los ecosistemas de montaña y destaca la participación de comunidades campesinas en el seguimiento de la fauna que habita en el territorio.

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Un oso andino fue captado por cámaras trampa en una zona boscosa del municipio de Manta, Cundinamarca. El registro, divulgado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), permite conocer más sobre la presencia de esta especie silvestre y la importancia de conservar los ecosistemas donde habita. Foto: CAR Cundinamarca.
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Los bosques del municipio de Manta, en Cundinamarca, volvieron a ser escenario de un encuentro extraordinario con la naturaleza. Un oso andino, también conocido como oso de anteojos, fue captado mientras caminaba por una zona rural del municipio, gracias a cámaras trampa instaladas para estudiar la presencia y los desplazamientos de esta especie en su hábitat natural.

Las imágenes constituyen un nuevo registro de uno de los mamíferos más representativos de los Andes colombianos y permiten ampliar el conocimiento sobre su presencia en esta región del departamento. El avistamiento también pone de manifiesto la importancia de conservar los bosques y demás ecosistemas que proporcionan alimento, refugio y condiciones adecuadas para su supervivencia.

Detrás de este registro se encuentra un proceso de monitoreo ambiental en el que participan tres Juntas de Acción Comunal de Manta, cuyos integrantes contribuyen al seguimiento de la fauna silvestre mediante dispositivos especializados. La iniciativa busca involucrar directamente a las comunidades rurales en la protección de las especies y de los espacios naturales que comparten con ellas.

Cámaras trampa permiten seguir los movimientos del oso andino en Manta

El nuevo registro fue obtenido mediante dos de las ocho cámaras trampa entregadas a las organizaciones comunitarias que participan en el proyecto de conservación.

Estos equipos, instalados en sectores donde previamente se había identificado la presencia del oso andino, permiten captar imágenes de animales silvestres sin necesidad de intervenir directamente en sus actividades cotidianas.

La información recopilada ayuda a conocer mejor la distribución de la especie, identificar las áreas que utiliza y obtener datos sobre sus desplazamientos por el territorio.

El monitoreo forma parte de un convenio suscrito en 2024 entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Gobernación de Cundinamarca, con la participación de organizaciones comunitarias del municipio.

Uno de los propósitos de esta estrategia es fortalecer el conocimiento sobre el oso andino y promover acciones de conservación que involucren a los habitantes de las zonas rurales donde se registra su presencia.

Comunidades campesinas participan en la protección del oso de anteojos

Más allá de las imágenes obtenidas, uno de los componentes de la iniciativa es la participación de las Juntas de Acción Comunal en las labores de seguimiento y conservación.

A través del monitoreo participativo, los habitantes de las áreas rurales pueden involucrarse en la identificación de especies silvestres y en el reconocimiento de la importancia ambiental de los ecosistemas que rodean sus comunidades.

Este trabajo también busca fortalecer la convivencia entre las actividades humanas y la fauna, especialmente en territorios donde las prácticas agrícolas y ganaderas se desarrollan cerca de áreas naturales.

Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, director general de la CAR Cundinamarca, destacó la importancia del trabajo conjunto entre las instituciones y las comunidades para avanzar en la protección de la biodiversidad.

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“Estas imágenes nos demuestran que el trabajo conjunto entre las instituciones y las comunidades es fundamental para avanzar en la conservación de la fauna silvestre; gracias a la participación de las Juntas de Acción Comunal fortalecemos el monitoreo de la especie, conocemos mejor sus dinámicas en el territorio y promovemos acciones concretas para proteger tanto a estos animales como los ecosistemas de los que dependen”, señaló el funcionario.

Inversión de $460 millones para conservación y participación comunitaria

El convenio suscrito en 2024 contempla una inversión total de 460 millones de pesos, destinada al desarrollo de actividades ambientales con las comunidades vinculadas.

Según la información suministrada por la autoridad ambiental, se prevé una asignación aproximada de 110 millones de pesos para cada una de las tres Juntas de Acción Comunal participantes.

Los recursos están orientados a fortalecer los procesos comunitarios de conservación, ampliar las capacidades locales para el seguimiento de la fauna y desarrollar iniciativas que contribuyan al cuidado de los ecosistemas.

Además de la instalación y utilización de cámaras trampa, el proyecto comprende jornadas de educación ambiental, capacitaciones y entrega de herramientas e insumos para impulsar prácticas productivas sostenibles.

Entre las actividades previstas se encuentran la implementación de sistemas agroforestales y la restauración de áreas degradadas, con el propósito de recuperar espacios naturales y favorecer la convivencia entre las comunidades y la vida silvestre.

¿Por qué es importante proteger al oso andino en Cundinamarca?

El oso andino (Tremarctos ornatus) es la única especie de oso nativa de Suramérica. En Colombia habita principalmente en ecosistemas de montaña, incluidos los bosques andinos y los páramos.

Su presencia tiene una importante relación con el equilibrio ambiental, debido a que participa en procesos naturales como la dispersión de semillas, que favorecen la regeneración de la vegetación.

Sin embargo, la pérdida y fragmentación de su hábitat, la expansión de actividades humanas y los conflictos asociados a la convivencia con las comunidades rurales representan amenazas para su conservación.

Por esta razón, los registros obtenidos mediante cámaras trampa constituyen una herramienta valiosa para estudiar su presencia y orientar medidas de protección.

Aunque las imágenes confirman que al menos un ejemplar utiliza el área monitoreada en Manta, por sí solas no permiten establecer cuántos osos habitan en el municipio ni determinar el estado de su población. Para ello se requieren observaciones continuas y análisis complementarios.

Un registro que invita a proteger los bosques de Cundinamarca

La aparición del oso andino en las cámaras de monitoreo recuerda que los ecosistemas rurales de Cundinamarca siguen ofreciendo refugio a especies silvestres cuya supervivencia depende de la conservación de sus hábitats.

También evidencia el valor de involucrar a las comunidades en los procesos de seguimiento ambiental, pues su conocimiento del territorio y su participación pueden contribuir a identificar amenazas y promover mejores prácticas de protección.

El reto no consiste únicamente en obtener nuevas imágenes de estos animales, sino en garantizar que los bosques, las fuentes de agua y los corredores naturales que necesitan para desplazarse y alimentarse se mantengan en condiciones adecuadas.

El oso andino continúa recorriendo las montañas de Cundinamarca. Su presencia en Manta es una oportunidad para recordar que proteger la biodiversidad también significa cuidar los territorios de los que dependen las comunidades rurales y las futuras generaciones.

Cámaras trampa captan a un oso andino recorriendo los bosques de Manta, Cundinamarca 1
Entre la espesa vegetación de los bosques de Manta, Cundinamarca, un oso andino se desplaza por su entorno natural, reflejando la riqueza de la fauna silvestre y la necesidad de preservar los ecosistemas que garantizan su supervivencia. Foto: CAR Cundinamarca.

Tres Juntas de Acción Comunal participan en el seguimiento de esta especie mediante ocho cámaras de monitoreo.