Durante cerca de una década, Misael fue una presencia familiar en la estación de los Bomberos Voluntarios de Zipaquirá. Allí creció su vínculo con los integrantes del organismo de socorro, recibió entrenamiento especializado y acompañó actividades orientadas a la búsqueda de personas y al trabajo pedagógico con la comunidad.
Este viernes, su muerte dejó una noticia dolorosa para quienes compartieron con él buena parte de su vida.
El subcomandante de Bomberos Voluntarios de Zipaquirá, subteniente Fabián Álvarez Garzón, explicó que Misael llegó a la institución cuando tenía aproximadamente tres años. Permaneció alrededor de diez años junto a los bomberos, por lo que se estima que tenía cerca de 13 años al momento de su fallecimiento.
Su edad había comenzado a limitar sus actividades. Con los años fue retirándose de las tareas más exigentes, aunque nunca dejó de formar parte de la vida de la estación.
Misael estuvo vinculado a la búsqueda y localización de personas
El perro recibió preparación para integrar el componente de localización de personas con apoyo canino, una capacidad utilizada por organismos de emergencia para apoyar determinadas operaciones de búsqueda.
Entrenar significaba desarrollar disciplina, concentración y una relación estrecha con los bomberos encargados de guiarlo. Esa preparación hizo que Misael fuera reconocido dentro de la institución por una función que iba mucho más allá de permanecer como mascota en la estación.
Sin embargo, una parte especial de su vida ocurrió lejos de las emergencias.
Los niños también hicieron parte de su historia
Misael acompañó a los bomberos en visitas a colegios y actividades educativas. En esos encuentros, especialmente con niños, se convertía en una manera cercana de enseñar sobre bienestar y cuidado animal, al tiempo que permitía mostrar cómo trabaja un perro entrenado.
Su presencia facilitaba una interacción diferente entre los estudiantes y los organismos de socorro. Los niños podían conocer de cerca al animal, observar algunos ejercicios y comprender que detrás de una unidad canina existen horas de preparación, cuidado y confianza.
Así, Misael terminó siendo conocido no solo por quienes permanecían diariamente en la estación, sino también por integrantes de la comunidad que coincidieron con él durante esas jornadas.
La edad marcó el momento de su retiro
En sus últimos años ya no desarrollaba las mismas actividades. El paso del tiempo hizo necesario apartarlo progresivamente del trabajo y permitirle una etapa mucho más tranquila.
Misael permaneció entonces en el lugar que durante años había reconocido como su hogar.
Allí estuvo rodeado por las personas que lo habían visto entrenar y que aprendieron a convivir con él como un integrante más del grupo. Su estado de salud comenzó a deteriorarse debido a la edad hasta que finalmente murió.
Para quienes diariamente llegan a la estación, su ausencia tiene ahora un significado especial.
“Hoy despedimos a uno de los nuestros”
La despedida realizada por los Bomberos Voluntarios de Zipaquirá dejó ver la cercanía construida durante todos esos años.
“Hoy despedimos a uno de los nuestros”, expresaron al comunicar su partida.
La institución recordó sus búsquedas, entrenamientos y recorridos junto a los bomberos, pero también esos momentos menos visibles que terminaron haciendo de Misael un integrante entrañable de la estación.
“Gracias por cada búsqueda, por cada entrenamiento, por cada latido al llegar. Fuiste y siempre serás parte de esta familia”, señalaron en su despedida.
Son palabras que describen el lugar que ocupó durante casi una década.
Misael llegó siendo un perro joven. Después aprendió, entrenó, acompañó a los bomberos y compartió con niños y familias. Con los años llegaron las canas, el descanso y una vida menos exigente.
Ahora queda su recuerdo.
Para los Bomberos Voluntarios de Zipaquirá, despedirlo significa decir adiós a un compañero que no necesitó palabras para ganarse un lugar dentro de la estación y entre los corazones de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
“Hoy despedimos a uno de los nuestros”, expresaron los Bomberos Voluntarios de Zipaquirá al comunicar su muerte.













