38 años de hojaldre artesanal en Zipaquirá: la historia detrás de los tradicionales Pasteles de la Novena

Tres hermanas continúan el legado gastronómico que su madre inició hace 38 años en Zipaquirá, con una receta de hojaldre y una tradición panadera familiar que supera los dos siglos.

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De izq a der, Patricia, Doris y Onelia Salgado Aguilera. Quienes sostienen en sus manos el legado de Los Pasteles de la Novena en Zipaquirá.
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Hablar de amasijos tradicionales en Zipaquirá (Cundinamarca) es hablar de Los Pasteles de la Novena. Desde 1988, este establecimiento, registrado legalmente como Golosinas Zipaquireñas, prepara de forma artesanal hojaldres, almojábanas y otras recetas que han pasado de generación en generación, convirtiéndose en uno de los negocios de gastronomía zipaquireña más reconocidos de la ciudad salinera. Ubicado en la Carrera 9 #7-28.

Detrás del mostrador hay una historia de resiliencia y arraigo familiar. El negocio fue fundado por María Aguilera de Salgado, cariñosamente llamada Marujita, en una Semana Santa… después de haber quedado viuda.

El local funciona en el mismo inmueble que su esposo le regaló el día de su matrimonio. Y aunque el negocio actual cumplió 38 años de trayectoria, la herencia familiar en la panadería es mucho más antigua; sus padres ya habían levantado un horno en Zipaquirá, legando una receta que hoy acumula doscientos años de tradición.

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El sabor de la memoria: la historia de «Los Pasteles de la Novena» en Zipaquirá

En sus inicios, Marujita no comenzó sola: fundó el local junto a una amiga. Sin embargo, esa sociedad duró apenas cuatro meses. Fue entonces, en septiembre de 1988, cuando ingresó su hija menor, Patricia, quien acababa de salir del colegio, trabajaba en Bogotá y estudiaba en la universidad (hoy en día es abogada).

Marujita estuvo al frente del establecimiento cerca de 20 años hasta retirarse. Hoy, sigue muy pendiente del negocio, opinando con todo el cariño y la autoridad que le da su experiencia.

¿Quiénes conforman Golosinas Zipaquireñas o «Los Pasteles de la Novena» y cómo se sostiene el legado?

La familia estuvo conformada por los padres y seis hermanos, tres mujeres y tres hombres. Hoy en día, el negocio es operado de manera exclusiva por tres de las hermanas: Doris (la mayor), Onelia (la del medio) y Patricia (la menor). No hay empleados externos; todo se sostiene con las manos de la familia y el apoyo eventual de esposos e hijos, de hecho, el hijo mayor de una de ellas fue el primer niño en comer los pasteles a los 8 meses de edad y hoy en día los sigue consumiendo.

El relevo generacional está asegurado gracias a los hijos y nietos, que, aunque se han formado en otras profesiones, saben elaborar los productos y administrar financieramente el lugar.

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¿Qué pasteles y productos tradicionales ofrece ‘Los Pasteles de la Novena’ en Zipaquirá, y cuál es el secreto de su éxito?

El producto estrella es indiscutiblemente el hojaldre, dorado y crujiente, con rellenos tradicionales, como los siguientes:

  • Pastel de pollo.
  • Pastel hawaiano.
  • Pastel de carne.
  • Pastel con relleno bocadillo con queso o arequipe.

A esto se suman las famosas almojábanas, cuya receta tiene aproximadamente 200 años de antigüedad y proviene de la bisabuela materna de las actuales propietarias.

El gran diferencial del lugar frente a otros establecimientos radica en su hojaldre único: una consistencia propia que Marujita fue perfeccionando tras múltiples cursos de cocina para evitar que se desmorone en exceso. Además, la oferta incluye de manera ocasional o bajo pedido especial:

  • Masato.
  • Mantecada tradicional de la abuela.
  • Arequipe tipo postre de nata.
  • Caramelito rojo tradicional.
  • El ponqué tradicional de bodas y bautizos.

¿Dónde quedan Los Pasteles de la Novena y cuál es su horario?

El horario del lugar está dictado estrictamente por la frescura: no se venden pasteles de un día para otro. Todo se elabora a diario de forma 100% artesanal desde hace unos 6 o 7 años incorporaron una máquina para agilizar parte del proceso del hojaldre, que antes era totalmente a mano.

  • Horario de apertura: Abre a las 8:30 a. m. en jornada continua (sin cerrar al mediodía).
  • Horario de cierre: No tiene una hora fija. El local cierra sus puertas tan pronto se agota el producto fresco del día, lo que suele ocurrir normalmente entre la 01:00 p. m. y las 02:30 p. m., extendiéndose ocasionalmente hasta las 03:00 o 04:00 p. m. si queda algo de inventario.

Además, el negocio trabaja fuertemente en pedidos bajo encargo para eventos, baby showers y novenas de Navidad. Preparan tandas de 30, 50, 100 y hasta 500 pasteles, para lo cual las tres hermanas suelen trabajar toda la noche con el fin de tener los pedidos listos a primera hora.

Teléfonos para encargos: 311 596 6792 y 313 463 7139.

El público local de Zipaquirá es fiel, pero también recibe constantemente a visitantes que viajan exclusivamente desde Cogua, Chía, Cajicá, Nemocón y Bogotá.
Las fronteras se superan gracias a la nostalgia: tienen clientes en Estados Unidos, España, Italia, Alemania y Australia. En su mayoría son antiguos habitantes o exalumnos de colegios locales que regresan al país y compran grandes cantidades para empacarlas al vacío y congelarlas (las almojábanas congeladas, por ejemplo, duran hasta un mes en perfecto estado).

Más que una panadería tradicional, Los Pasteles de la Novena representan una historia familiar que ha permanecido viva durante casi cuatro décadas en Zipaquirá. Su hojaldre artesanal, las almojábanas elaboradas con una receta centenaria y la fidelidad de varias generaciones de clientes los convierten en uno de los referentes gastronómicos más reconocidos de la ‘Ciudad de la Sal’.

Detrás del mostrador hay
una historia de resiliencia y arraigo familiar.