Tener agua disponible en las fuentes de abastecimiento no siempre significa que llegue con suficiente presión a todos los hogares. Esta es una de las dificultades que enfrenta el sistema de acueducto de Zipaquirá, Cundinamarca, especialmente en sectores donde las condiciones del terreno dificultan la distribución.
Para atender esta situación, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Zipaquirá anunciaron una inversión aproximada de $24.400 millones para construir un nuevo tanque de compensación con capacidad de 10.000 metros cúbicos, que permitirá fortalecer la distribución del agua potable en el municipio.
El anuncio se realizó durante una visita del gobernador Jorge Emilio Rey Ángel a la vereda San Antonio, sector El Tanque, acompañado por el alcalde Fabián Rojas García; el gerente de Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ), Francisco Javier León Quintana, y representantes de Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) y Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ) y de la comunidad.
Según explicó el mandatario departamental, el convenio para financiar la infraestructura ya había sido suscrito. Sin embargo, la construcción está pendiente de las etapas necesarias para contratar y ejecutar la obra.
¿Qué cambiará para los habitantes de Zipaquirá?
80 %
Del casco urbano con mejoras previstas en la prestación del servicio
48 horas
De autonomía proyectada ante determinadas contingencias
10.000 m³
Capacidad de almacenamiento del nuevo tanque
100 %
Financiación departamental anunciada para el proyecto
El beneficio central de la infraestructura será mejorar la presión con la que llega el agua a las viviendas, particularmente en sectores que por su ubicación geográfica presentan dificultades para recibir un flujo adecuado.
El gobernador señaló que el nuevo tanque permitiría fortalecer la prestación del servicio en aproximadamente el 80 % del casco urbano de Zipaquirá, al tiempo que contribuiría a mantener condiciones más estables de suministro.
Otro de los beneficios proyectados es la capacidad de contar con reservas de agua durante períodos de contingencia. Según las explicaciones del mandatario departamental, la infraestructura podría proporcionar hasta 48 horas de autonomía, en caso de que alguna situación impida recibir agua directamente desde la planta de potabilización.
Esta capacidad de respaldo no significa que el municipio quedará libre de interrupciones, pues la autonomía efectiva dependerá del consumo, de las condiciones operativas y de la naturaleza de cada emergencia.
Zipaquirá dispone de agua, pero necesita mejorar su distribución
Uno de los datos más relevantes entregados por el gobernador está relacionado con la diferencia entre la disponibilidad de agua y el consumo municipal.
De acuerdo con las cifras expuestas durante la alocución, Zipaquirá consume aproximadamente 340 a 350 litros de agua por segundo, mientras que el sistema dispone de aportes de alrededor de 500 a 550 litros por segundo, provenientes del embalse del Neusa y otras fuentes.
Esta diferencia evidencia, según explicó Rey Ángel, que uno de los desafíos del municipio no está únicamente en disponer del recurso hídrico, sino en contar con infraestructura suficiente para distribuirlo con la presión necesaria.
La ubicación de barrios en distintos niveles de altura exige condiciones hidráulicas que permitan llevar el agua hasta los sectores más elevados del casco urbano.
En ese contexto, el nuevo tanque se plantea como una infraestructura complementaria para mejorar el funcionamiento del sistema existente.
El nuevo tanque tendrá el doble de capacidad del actual
El proyecto contempla la construcción de un nuevo tanque de almacenamiento con capacidad de 10.000 metros cúbicos, el doble de la infraestructura existente en el lugar, según explicó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel.
Por su parte, el alcalde de Zipaquirá, Fabián Rojas García, señaló que esta obra forma parte de las prioridades de su administración y que sus beneficios están proyectados para los próximos 25 años.
El mandatario local también relacionó la inversión con las medidas adoptadas para moderar el crecimiento urbano, al considerar necesario fortalecer la capacidad de los servicios públicos antes de autorizar nuevos desarrollos habitacionales. De esta manera, el proyecto busca atender las necesidades actuales de los usuarios y preparar el sistema de acueducto para responder a la demanda futura.
A su turno, el gerente de Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ), Francisco Javier León, destacó la coordinación entre la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía y la empresa para gestionar los recursos destinados a la obra, pese a las dificultades y demoras que se presentaron durante el proceso.
Según explicó, la inversión contribuirá a mejorar la prestación del servicio y fortalecer la sostenibilidad del sistema de abastecimiento frente a los desafíos asociados con el cambio climático y la variabilidad climática.
¿Podría Zipaquirá suministrar más agua a otros municipios?
Durante la presentación, el gobernador también mencionó que Zipaquirá ya suministra agua a Nemocón y Cogua con el acueducto regional, y planteó que, con mejores condiciones de almacenamiento y distribución, podría evaluarse la posibilidad de la ampliación de este servicio hacia otros municipios de Sabana Centro.
No obstante, esta probabilidad fue presentada como una proyección, no como un acuerdo de ampliación del suministro.
El Rey Ángel sostuvo que la prioridad inmediata es garantizar que los habitantes de Zipaquirá reciban agua con la presión y continuidad adecuadas.
¿Cuándo comenzará la construcción?
Aunque el gobernador informó que el convenio de financiación ya fue suscrito, durante la jornada no se estableció una fecha definitiva para el inicio de las obras ni para su entrega.
El alcalde Rojas García manifestó su intención de que el proyecto se ejecute dentro del actual período de gobierno, pero reconoció que todavía debe adelantarse el proceso correspondiente para seleccionar al contratista.
Por ahora, el siguiente paso será concretar la contratación, definir el cronograma de ejecución y establecer las condiciones técnicas para desarrollar la infraestructura.
La inversión anunciada representa un compromiso de recursos para atender una necesidad del sistema de acueducto de Zipaquirá. Su impacto efectivo dependerá de la ejecución de la obra y de las mejoras que puedan comprobarse posteriormente en la presión y continuidad del servicio de agua para los usuarios.

Zipaquirá consume entre 340 y 350 litros de agua por segundo y dispone de hasta 550. El reto es mejorar su almacenamiento, presión y distribución.













