Lo que parecía una oportunidad laboral terminó convirtiéndose en una pesadilla para un microempresario zipaquireño dedicado a la reparación de vehículos de transporte pesado. Fue citado para arreglar una mula supuestamente “barada” en zona rural de El Rosal, Cundinamarca, pero al llegar al sitio fue víctima de una extorsión bajo la modalidad conocida como falso servicio.
Este caso refleja una modalidad delictiva en aumento en Colombia, especialmente dirigida contra trabajadores independientes. A continuación, le explicamos cómo operan los delincuentes, cómo prevenir este tipo de estafa y qué hacer si llega a ser víctima.
¿Qué es el falso servicio y cómo operan los delincuentes?
El falso servicio es una forma de extorsión en la que los delincuentes contactan a trabajadores independientes —como mecánicos, técnicos, transportadores y hasta médicos, veterinarios o psicólogos— con la promesa de un servicio bien pagado en una zona rural o de difícil acceso. Una vez la víctima llega, sin señal de internet ni posibilidad de ayuda, los extorsionistas simulan un ambiente hostil: mencionan armas, grupos ilegales o amenazas de muerte, generando una intensa presión psicológica. El objetivo es obtener dinero, tanto de la víctima como de sus familiares.
Las dos modalidades más comunes son:
1. Con presión psicológica (sin retención física):
La víctima es citada en un lugar remoto. Allí recibe una llamada en la que le aseguran que está vigilada por un grupo armado. Bajo amenazas, le exigen información personal y dinero. Al mismo tiempo, contactan a la familia diciendo que está secuestrada. En realidad, no hay nadie físicamente presente.
2. Con retención física (secuestro exprés):
En casos más graves, la víctima sí es interceptada, intimidada o retenida por los delincuentes. Es obligada a comunicarse con su familia para exigir un rescate. Aunque suelen durar pocas horas, el riesgo físico y emocional es alto y requiere intervención urgente.
Así fue el intento de extorsión al mecánico de Zipaquirá
Un supuesto cliente llamó al microempresario solicitando con urgencia una reparación en una zona rural, de difícil acceso y sin señal de internet. Al llegar, recibió una llamada en la que una voz desconocida le aseguró que estaba rodeado por un grupo armado ilegal. Le exigieron una fuerte suma de dinero a cambio de su vida y lo presionaron para obtener información sobre su familia: nombres, números, direcciones.
Le ordenaron no colgar bajo amenaza, mientras mantenían la llamada activa para incomunicarlo. Paralelamente, contactaron a sus familiares asegurando que lo tenían secuestrado y exigiendo dinero para liberarlo. El mecánico creyó estar vigilado, sin saber que no había nadie esperándolo.
El desenlace: luego de horas de angustia, logró abandonar el sitio por su cuenta. Fue un caso de extorsión psicológica, sin contacto físico, pero con fuerte impacto emocional.
Casos como este deben alertar, ya que en Colombia también se han registrado extorsiones con retención física real.
¿Quiénes son las víctimas más frecuentes?
En municipios como Zipaquirá, El Rosal y otras zonas de Cundinamarca se han reportado víctimas entre transportadores, técnicos, médicos, psicólogos, veterinarios, agricultores, artistas y más.
El patrón se repite: un “cliente” pide un servicio urgente en zona apartada, y cuando la persona llega o va en camino, comienza la extorsión.
¿Cómo prevenir ser víctima de un falso servicio?
El GAULA y la Policía recomiendan:
- Verificar la identidad del solicitante
- Pedir dirección clara y referencias
- Desconfiar de urgencias en zonas alejadas
- No ir solo a lugares desconocidos
- Compartir ubicación en tiempo real con alguien de confianza
- Mantener comunicación constante
- Si hay sospechas, rechazar la cita o contactar a las autoridades
¿Qué hacer si se está siendo víctima?
Ya sea una extorsión psicológica o con retención física, es vital actuar con rapidez, mantener la calma y no ceder a la presión. Aquí le explicamos cómo proceder en cada caso:
Si la víctima puede comunicarse (extorsión psicológica):
- Colgar de inmediato. No hablar con extorsionistas.
- Llamar al GAULA (línea 165) o al 123.
- Avisar a un familiar de confianza.
- No entregar información ni dinero.
- Buscar un lugar seguro y salir del sitio si es posible.
Si la víctima no puede comunicarse (retención física real):
- Familiares deben actuar rápido ante cualquier señal de alarma.
- Contactar a GAULA o Policía (165 o 123).
- No asumir que todo es real, pero tampoco ignorar.
- Reunir información útil: lugar de la cita, datos del contacto, vehículos, teléfonos.
- No hacer transferencias económicas.
- Seguir instrucciones de las autoridades.
Infórmese, actúe y comparta esta información
El falso servicio es una modalidad de extorsión silenciosa pero en expansión. Difunda esta información entre trabajadores independientes o quienes prestan servicios a domicilio. La mejor defensa sigue siendo la prevención, la desconfianza informada y el respaldo de las autoridades.
“Informarse puede hacer la diferencia”