Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ) advierte que los residuos arrojados a las calles durante Halloween pueden obstruir sumideros y cárcamos, dificultar el drenaje de las aguas lluvias y aumentar el riesgo de encharcamientos.
Detrás de los disfraces, los dulces y las celebraciones de Halloween existe un problema ambiental que suele pasar inadvertido. En Zipaquirá como en cualquier parte, las envolturas abandonadas sobre andenes y vías públicas pueden terminar en el alcantarillado, arrastradas por las lluvias, y convertirse en un obstáculo para el adecuado funcionamiento de las estructuras que recogen el agua.
Para Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ), uno de los ‘mayores temores’ de esta temporada no está relacionado con fantasmas ni personajes de terror, sino con la acumulación de residuos en sumideros, pozos y cárcamos. Estos elementos, aparentemente inofensivos por su tamaño, pueden generar dificultades cuando se concentran en los sistemas de drenaje.
El problema comienza con una acción cotidiana: arrojar al suelo el empaque de un dulce. Durante un aguacero, la corriente puede transportarlo hasta las estructuras de captación de aguas lluvias, donde queda atrapado junto con hojas, tierra y otros desechos.
¿Por qué las envolturas de dulces pueden afectar el alcantarillado de Zipaquirá?
Los sumideros y cárcamos cumplen funciones importantes en la recolección y conducción de aguas lluvias. Sin embargo, cuando se acumulan residuos sólidos en estas estructuras, disminuye su capacidad para permitir el paso del agua y se incrementa la necesidad de realizar labores de mantenimiento.
Según lo advertido por EPZ, las envolturas que llegan a estos puntos representan una carga adicional para las cuadrillas encargadas de retirar los materiales que obstaculizan el drenaje.
Esta situación adquiere especial relevancia durante los periodos de lluvias intensas, cuando las obstrucciones pueden favorecer la acumulación de agua sobre las vías y generar dificultades para peatones y conductores.
El llamado de EPZ para celebrar Halloween sin afectar el espacio público
Ante la celebración de Halloween, Empresas Públicas de Zipaquirá invita a los ciudadanos a disponer adecuadamente de las envolturas de dulces, evitando abandonarlas en calles, parques, andenes y demás espacios públicos.
La recomendación también está dirigida a las familias que acompañan a niños y niñas durante los recorridos para recoger dulces, pues una correcta disposición de los empaques ayuda a impedir que estos materiales lleguen al sistema de alcantarillado.
El cuidado de estas estructuras no depende únicamente de las jornadas de limpieza. Los hábitos ciudadanos también contribuyen a conservarlas despejadas y a reducir la cantidad de residuos que deben retirar los equipos de mantenimiento.
Así, mientras Zipaquirá se prepara para disfrutar de Halloween, EPZ recuerda que una envoltura arrojada a la calle puede terminar donde menos se espera: obstaculizando el recorrido del agua lluvia. Guardarla hasta encontrar un recipiente adecuado es una medida sencilla para cuidar el entorno y contribuir al buen funcionamiento del alcantarillado municipal.













