Embalses del centro del país mantienen altas reservas, pero advierten sobre un periodo seco hasta 2027

Embalses del centro del país mantienen altas reservas, pero advierten sobre un periodo seco hasta 2027

8 min de lectura
Vista parcial del Embalse del Neusa, uno de los principales sistemas de regulación hídrica del norte de Cundinamarca, que cerró septiembre de 2026 con un nivel de almacenamiento superior al 85 %. Foto: CAR.
Agregue Extrategia Medios a sus medios preferidos en Google + Agregar Extrategia Medios en Google
- Publicidad -

Los principales sistemas de almacenamiento de agua que abastecen a Bogotá, Cundinamarca y otros territorios del centro del país cerraron septiembre de 2026 con niveles elevados. Sin embargo, la disponibilidad registrada al finalizar el mes contrasta con las previsiones de un periodo seco que podría comenzar hacia finales del año y extenderse hasta mediados de 2027.

Con corte al 30 de septiembre, el sistema Chingaza registró un almacenamiento promedio equivalente al 94 % de su capacidad, mientras que el Agregado Sur alcanzó el 101 %. En el norte, los embalses de Neusa y Sisga se mantuvieron por encima del 85 %, de acuerdo con el balance mensual entregado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

Estos volúmenes permitieron mantener una operación controlada de las descargas durante septiembre. La disponibilidad actual, no obstante, no elimina los riesgos asociados a una eventual reducción prolongada de las lluvias y a la disminución que ya presentan algunas fuentes utilizadas para abastecer acueductos urbanos y rurales.

Chingaza cerró septiembre con un promedio del 94 %

El comportamiento del sistema Chingaza, integrado en este balance por los embalses de Chuza y San Rafael, estuvo marcado por niveles elevados de almacenamiento. Ambos son administrados por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y presentaron tendencias de incremento relacionadas con las precipitaciones provenientes de la región oriental.

Una situación similar se registró en Chisacá y La Regadera, correspondientes al Agregado Sur y también administrados por la Empresa de Acueducto de Bogotá. En conjunto, este sistema llegó al 101 % según el reporte presentado para el cierre de septiembre.

El panorama permite afrontar el corto plazo con reservas importantes, aunque las autoridades consideran necesario diferenciar entre la cantidad de agua almacenada actualmente y la disponibilidad que podrían tener las fuentes abastecedoras si se consolida un periodo prolongado de bajas precipitaciones.

Neusa, Sisga y El Hato mantuvieron un comportamiento equilibrado

Durante las cuatro semanas de septiembre, Neusa, Sisga y El Hato, operados por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), registraron un comportamiento relativamente equilibrado.

El seguimiento detectó algunos descensos leves relacionados con la menor presencia de lluvias durante la segunda mitad del mes. Pese a esas variaciones, Neusa y Sisga finalizaron septiembre con registros superiores al 85 % de almacenamiento.

El director general de la CAR Cundinamarca, Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, señaló que las cifras actuales permiten hablar de condiciones favorables en los sistemas de regulación, pero pidió evitar que esos porcentajes sean interpretados como garantía de disponibilidad ilimitada.

“Relajarnos ante la amenaza de una supersequía sería un error crítico, pues, aunque los números hoy dan tranquilidad al territorio, no es prudente desconocer los pronósticos anunciados frente a la intensificación del fenómeno de El Niño”, afirmó Ballesteros Alarcón.

El riesgo está en lo que podría ocurrir desde finales de 2026

La principal preocupación está relacionada con el comportamiento climático de los próximos meses. Según el balance divulgado por la autoridad ambiental, los pronósticos contemplados por la entidad apuntan a un periodo seco severo que podría comenzar a finales de 2026 y prolongarse hasta mediados de 2027.

Lea También:  El Niño amenaza las reservas de agua: Cundinamarca refuerza medidas para proteger los embalses

Por esta razón, los elevados porcentajes registrados en los embalses al finalizar septiembre son considerados una reserva favorable para enfrentar los próximos meses, pero no una razón para aumentar el consumo.

“En el papel hay solvencia hídrica pero el agua no es infinita, pues los pronósticos climáticos anuncian un período seco severo que arrancaría a finales de este año y podría prolongarse hasta mediados de 2027”, manifestó el director de la entidad.

La advertencia adquiere especial relevancia porque el almacenamiento de los grandes embalses no refleja necesariamente las condiciones particulares de todos los sistemas municipales. Numerosos acueductos dependen directamente de quebradas, ríos y otras fuentes cuyos caudales pueden reaccionar con mayor rapidez a la disminución de las precipitaciones.

35 municipios presentan señales que requieren seguimiento

El balance también se produce después de que la autoridad ambiental informara sobre un posible riesgo de desabastecimiento en 35 municipios de su jurisdicción, debido a señales de disminución en los caudales de fuentes que abastecen sistemas de acueducto tanto rurales como urbanos.

Ante ese escenario, la entidad indicó que existe la necesidad de revisar las concesiones de agua otorgadas en las zonas involucradas, con el propósito de garantizar que, ante condiciones de menor disponibilidad, el abastecimiento para consumo humano tenga prioridad.

Esta diferencia entre el estado de los grandes embalses y el comportamiento de las fuentes locales explica por qué un porcentaje elevado de almacenamiento no descarta dificultades puntuales de suministro. Un municipio puede enfrentar reducción en sus fuentes abastecedoras incluso cuando los principales reservorios regionales mantienen niveles favorables.

Aumentarán la vigilancia sobre captaciones y usos del agua

Como parte de las medidas preventivas, la CAR anunció el fortalecimiento de las labores de control y vigilancia en las 14 regiones de su jurisdicción. Las actuaciones estarán dirigidas, entre otros aspectos, a identificar captaciones o usos ilegales que puedan afectar la disponibilidad del recurso para las comunidades.

La entidad también insistió en la necesidad de mantener un consumo responsable tanto en los hogares como en los sectores productivos. La estrategia busca aprovechar los actuales niveles de almacenamiento para llegar en mejores condiciones a una eventual temporada prolongada de menor precipitación.

Ballesteros sostuvo que la disponibilidad registrada actualmente debe entenderse como una oportunidad para anticipar medidas y no como una señal para flexibilizar el ahorro.

“Mientras medio país ya padece estrés hídrico sería irresponsable vender una ilusión de abundancia inagotable en el centro del país. Esta estabilidad no es una fiesta para gastar, es una ventana de oportunidades para blindarnos”, puntualizó.

Así, septiembre de 2026 terminó con Chingaza en un promedio del 94 %, el Agregado Sur en 101 % y Neusa y Sisga por encima del 85 %, un escenario favorable en materia de almacenamiento que coexistirá durante los próximos meses con el seguimiento a las lluvias, los caudales de las fuentes abastecedoras y las condiciones de los municipios que ya presentan señales de posible desabastecimiento.

La evolución de estos indicadores durante el último trimestre del año será determinante para establecer con qué reservas y condiciones de abastecimiento llegará el centro del país a 2027.

Pese a las importantes reservas,
35 municipios presentan posible riesgo de desabastecimiento.

ETIQUETAS: