Villa de Leyva reconocerá de manera colectiva a las personas e instituciones que participaron en la atención del incendio forestal iniciado el 19 de septiembre de 2026.
Bomberos, Organismos de Socorro, Fuerza Pública, autoridades, voluntarios, servidores públicos, empresas, organizaciones y ciudadanos serán representados con el “Collar de Oro”, el máximo grado de la Condecoración Andrés Díaz Venero de Leyva.
El reconocimiento surge después de jornadas en las que la emergencia exigió mucho más que combatir las llamas. Mientras unos equipos ingresaban a las zonas afectadas para contener el fuego, otros asumían labores de evacuación, vigilancia, abastecimiento, logística, atención de emergencias y protección de las comunidades.
Por esa razón, la Administración Municipal determinó que la distinción no fuera entregada como un reconocimiento individual, sino como una representación de todas las personas e instituciones que, desde sus competencias y posibilidades, contribuyeron a enfrentar la emergencia.
El decreto señala que el incendio puso en riesgo ecosistemas, recursos naturales, bienes y, particularmente, la seguridad y tranquilidad de las comunidades asentadas en las áreas afectadas y sus alrededores.
El “Collar de Oro” reconocerá una respuesta que involucró a cientos de personas
La magnitud de la emergencia obligó a movilizar capacidades de diferentes niveles. En las operaciones participaron autoridades municipales, departamentales y nacionales, organismos de socorro, cuerpos de bomberos, Fuerza Pública, servidores públicos, voluntarios y ciudadanos.
Durante las extensas jornadas de atención, los organismos desplegaron personal, conocimientos, equipos y recursos materiales bajo condiciones adversas. El decreto destaca que algunos de quienes participaron expusieron incluso su propia integridad para proteger la vida, el territorio y el patrimonio natural de Villa de Leyva.
La condecoración cobijará de manera representativa a la Policía Nacional, las Fuerzas Militares, la Defensa Civil Colombiana, los Cuerpos de Bomberos, Organismos de Gestión del Riesgo, autoridades ambientales, instituciones de salud, entidades departamentales y municipales, empresas, organizaciones, servidores públicos, voluntarios y miembros de la comunidad.
La decisión busca reconocer que detrás de una emergencia de estas dimensiones existe una operación mucho más amplia que las imágenes de hombres y mujeres enfrentándose directamente al fuego.
No todos estuvieron frente a las llamas, pero hicieron parte de la misma operación
Uno de los aspectos centrales del decreto es precisamente el alcance del reconocimiento.
Las labores que permitieron responder al incendio incluyeron control y extinción del fuego, prevención, evacuación, vigilancia, logística, abastecimiento, atención de emergencias y protección de la población y del territorio.
De esta manera, el municipio reconoce también a quienes permanecieron detrás de los frentes de incendio garantizando recursos, movilizando equipos, atendiendo necesidades de las comunidades o desarrollando otras tareas necesarias para sostener la operación.
La Administración Municipal resaltó, además, la articulación alcanzada durante la emergencia. Según quedó consignado en el documento, frente a la amenaza representada por el incendio no prevalecieron fronteras institucionales ni intereses particulares sobre el propósito de proteger a Villa de Leyva.
Villa de Leyva convirtió el reconocimiento individual en una distinción colectiva
El alcance de la decisión queda establecido directamente en los primeros artículos del decreto.
El artículo primero concede la Condecoración “Andrés Díaz Venero de Leyva”, en su más alto grado, “Collar de Oro”, como reconocimiento especial a quienes participaron y contribuyeron significativamente en la atención, control, mitigación y extinción del incendio forestal.
El artículo segundo establece una condición particular: la imposición y entrega de la condecoración tendrá carácter colectivo y representativo.
Esto significa que la distinción no pretende concentrar el mérito en una persona, organismo o nivel de gobierno. Su propósito es representar a quienes aportaron desde diferentes funciones, capacidades y responsabilidades durante la emergencia.
Servicio y solidaridad durante los días más difíciles
El decreto también hace una exaltación pública de las conductas observadas durante la atención del incendio.
En su artículo tercero, el municipio reconoce el servicio desinteresado, la solidaridad humana, la coordinación institucional y el compromiso con la protección de la vida y del territorio de quienes participaron en las operaciones.
La decisión adquiere una dimensión particular por las condiciones en las que se desarrollaron las jornadas. La respuesta no dependió exclusivamente de los organismos especializados: alrededor de ellos funcionó una red conformada por instituciones públicas, autoridades ambientales, organismos de emergencia, empresas, organizaciones, voluntarios y ciudadanos.
El propio decreto plantea que este episodio permanecerá en la memoria de Villa de Leyva no solamente por la magnitud del incendio, sino por la manera en que cientos de personas respondieron ante la adversidad.
¿Quién firma el decreto de reconocimiento?
El documento está suscrito por Nicolás Méndez Figueroa, secretario de Gobierno, Seguridad y Convivencia Ciudadana, en función temporal como alcalde municipal de Villa de Leyva.
Con la decisión, el municipio deja formalizado un reconocimiento que trasciende a quienes estuvieron directamente frente al fuego. El “Collar de Oro” representará también a quienes evacuaron, vigilaron, transportaron, abastecieron, coordinaron, atendieron emergencias o aportaron recursos durante las jornadas de respuesta.
Tras el incendio forestal iniciado el 19 de septiembre, Villa de Leyva decidió que su máxima condecoración municipal simbolice una tarea compartida: la de quienes participaron, desde distintos frentes, en la protección de las personas, los ecosistemas y el territorio.
El reconocimiento incluye a quienes combatieron el fuego y apoyaron la evacuación, logística,
atención y protección de las comunidades.












