La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) pidió a los habitantes de la zona rural de La Calera que no consuman la carne de ovejas y cabros muertos por mordeduras de origen desconocido. La advertencia llega después de las constantes alertas de campesinos por ataques al ganado, que motivaron una investigación de campo de la entidad.
En ese trabajo, cámaras de seguridad privadas confirmaron la presencia de un felino silvestre de la especie Puma concolor en un predio del sector. Con todo, los biólogos de la CAR señalaron que no todas las lesiones revisadas corresponden a la forma de cazar de este depredador.
¿Por qué no se debe comer la carne de los animales atacados?
La directora de biodiversidad de la CAR, Magdala Iregui, explicó que existe un riesgo latente de transmisión de agentes patógenos e infecciones portados por los agresores. Por eso, la entidad pidió abstenerse de consumir la carne de cualquier animal muerto por mordeduras no identificadas.
La recomendación incluye un paso adicional: todo animal muerto por depredación debe reportarse de inmediato a las autoridades para que sea dispuesto de forma biológicamente segura.
Restos al aire libre y nuevos ataques:
Durante las visitas de inspección, la CAR encontró que algunos propietarios dejaron restos, vísceras y cueros a la intemperie para alimentar a los perros de finca. Según la entidad, esa práctica acostumbra a los caninos al consumo de carne de ganado y estimula futuros ataques contra especies de producción.
¿Fue el puma o fueron perros?
Las valoraciones médicas practicadas a los animales heridos o muertos mostraron que varias de las mordeduras y laceraciones, ubicadas en extremidades, cabeza y cuello, tienen patrones compatibles con ataques de jaurías de perros domésticos o ferales.
Para despejar las dudas de los pobladores, el equipo técnico tomó muestras biológicas que se analizarán mediante pruebas de ADN en laboratorio. Los resultados permitirán identificar con precisión científica la especie responsable de cada incidente.
Seis cámaras en los corredores biológicos:
La CAR instaló seis estaciones de fototrampeo en puntos estratégicos para reforzar la vigilancia de los corredores biológicos. Los dispositivos registrarán de forma automática los desplazamientos nocturnos de la fauna local y servirán para estimar la densidad poblacional tanto de la fauna silvestre protegida como de los caninos asilvestrados que merodean los predios pecuarios.

Las autoridades recuerdan que el puma es una especie clave para el ecosistema andino. Recomiendan resguardar el ganado durante las noches, no acorralar a los animales silvestres en caso de avistamiento y denunciar cualquier novedad a las líneas de atención ambiental.
Pidió a los habitantes de la zona rural de La Calera que no consuman la carne de ovejas y cabros muertos por mordeduras de origen desconocido.











