Más de 1.700 kilos de bebidas alcohólicas ilegales, incluidas latas de cerveza, fueron destruidas en Cundinamarca para evitar que volvieran a comercializarse y representaran un riesgo para los consumidores.
La mercancía había sido retirada de circulación durante procedimientos de control, tras identificarse irregularidades que impedían su venta legal. Entre los productos destruidos se encontraban licores adulterados, falsificados y de contrabando, cuya comercialización afecta tanto la seguridad de los compradores como a los establecimientos que cumplen la normativa.
La destrucción estuvo a cargo de la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca, como parte de las acciones dirigidas a combatir la distribución ilegal de bebidas alcohólicas en el departamento.
Además de los posibles riesgos sanitarios asociados al consumo de licor adulterado, estas prácticas perjudican el comercio formal y afectan el recaudo del impuesto al consumo, una fuente de ingresos para las finanzas departamentales.
Continuarán los controles contra el licor adulterado y de contrabando
Las autoridades anunciaron que continuarán las inspecciones en establecimientos comerciales y los controles en las vías de Cundinamarca, en coordinación con otras entidades, para identificar bebidas adulteradas, detectar falsificaciones y contrarrestar el contrabando.
La intervención también pone de manifiesto la importancia de adquirir bebidas alcohólicas en establecimientos confiables y verificar las condiciones de los productos antes de consumirlos, especialmente ante los riesgos que puede representar el licor de procedencia ilegal.
Continuarán los controles en comercios y vías de Cundinamarca contra el licor ilegal, según anuncian las autoridades.













