La emergencia provocada por remociones en masa en zonas veredales del municipio de Fómeque, Cundinamarca, ha puesto en alerta a las autoridades y organismos de socorro. Decenas de familias han tenido que ser evacuadas de manera urgente ante el riesgo inminente de deslizamientos, siendo trasladadas a albergues temporales para garantizar su seguridad.
Se realiza censo casa a casa para prevenir nuevos riesgos
Desde el inicio de la contingencia, el Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, bajo la dirección del capitán Álvaro Eduardo Farfán Vargas, lidera las operaciones de respuesta en el territorio. Las acciones se concentran en mitigar el impacto de los deslizamientos y proteger la vida de los habitantes en riesgo.
Como medida complementaria, se adelanta un censo casa a casa en las zonas más vulnerables, con el fin de identificar las condiciones actuales de las familias y evaluar si es necesario ampliar las evacuaciones preventivas. Esta labor permite tomar decisiones oportunas y fundamentadas para salvaguardar la integridad de la población.

Llamado a la prevención y coordinación interinstitucional
“El trabajo en equipo con las autoridades locales ha sido fundamental para llegar a tiempo a los puntos críticos y proteger a la comunidad”, destacó el capitán Farfán Vargas, delegado departamental del Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca, quien además reiteró el llamado a los habitantes de zonas de ladera a permanecer atentos a las alertas oficiales y reportar cualquier señal de deslizamiento.
Las operaciones se desarrollan en articulación con las autoridades locales y demás organismos de atención de emergencias, reafirmando el compromiso de actuar de manera eficaz y coordinada frente a desastres naturales que amenazan la tranquilidad de las comunidades rurales.

Autoridades mantienen vigilancia permanente
sobre el terreno afectado.