A las 10:00 de la mañana del miércoles 21 de octubre, miles de personas en Cundinamarca podrán poner a prueba algo que, ante una emergencia real, puede marcar la diferencia: saber por dónde evacuar, dónde reunirse y cómo actuar sin improvisar.
Ese día se realizará el SimulacroNacional de Respuesta a Emergencias 2026, una jornada en la que participarán los 116 municipios de Cundinamarca y que involucrará a entidades públicas, empresas, instituciones educativas, organizaciones y comunidades.
El ejercicio permitirá comprobar si las rutas de evacuación funcionan, si los participantes reconocen sus puntos de encuentro, si los mecanismos de comunicación responden adecuadamente y si las entidades pueden coordinarse frente a diferentes escenarios de riesgo.
Más allá de cumplir un procedimiento previamente establecido, la jornada permitirá detectar dificultades que podrían convertirse en un problema ante una situación real y determinar qué aspectos necesitan corregirse.
La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD) acompaña a las administraciones municipales en la preparación de los escenarios y en la organización de las actividades que se desarrollarán durante el simulacro.
¿Qué se pondrá a prueba durante el simulacro en Cundinamarca?
Uno de los principales componentes que serán evaluados corresponde a las Estrategias Territoriales de Respuesta a Emergencias (ETRE), mediante las cuales cada municipio establece procedimientos, responsabilidades y mecanismos de coordinación para actuar frente a diferentes situaciones.
Durante la jornada también se observarán la toma de decisiones, las comunicaciones entre las entidades participantes, el manejo de información y la activación de los servicios necesarios según el escenario definido.
El propósito es comprobar en la práctica si los procedimientos establecidos pueden aplicarse adecuadamente y detectar aquellos puntos que requieren modificaciones.
Los resultados obtenidos posteriormente servirán para ajustar los planes territoriales y mejorar la preparación de autoridades, organismos y comunidades.
Como parte del proceso previo, las subdirecciones de Conocimiento del Riesgo, Reducción del Riesgo y Manejo de Desastres brindan asistencia técnica mediante circulares, comunicaciones oficiales y encuentros con las alcaldías y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD).
Los padrinos provinciales también participan en esta etapa mediante la socialización de los lineamientos técnicos y la orientación para realizar el autodiagnóstico, registrar a las entidades participantes y completar las inscripciones.
¿Quiénes pueden participar y hasta cuándo hay plazo para inscribirse?
El Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias 2026 no está dirigido exclusivamente a organismos de socorro o entidades gubernamentales.
Familias, comunidades, conjuntos residenciales, empresas, instituciones educativas, organizaciones y otras entidades pueden sumarse al ejercicio, siguiendo el procedimiento establecido por cada Administración Municipal.
Los interesados deberán acercarse o comunicarse con la Alcaldía o la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo correspondiente para manifestar su intención de participar y determinar qué escenario desean poner a prueba.
Después deberán realizar la inscripción mediante los mecanismos definidos localmente, revisar sus planes y protocolos y atender las orientaciones de las autoridades encargadas de coordinar la actividad.
Las inscripciones estarán habilitadas hasta el 16 de octubre de 2026, cinco días antes del ejercicio nacional.
Prepararse comienza por reconocer los riesgos del entorno
Antes de pensar en evacuar, resulta necesario identificar qué situaciones podrían presentarse en el lugar donde se vive, estudia o trabaja.
Dependiendo de las condiciones de cada territorio, los escenarios pueden estar relacionados con sismos, inundaciones, movimientos en masa, incendios o avenidas torrenciales, entre otras amenazas.
Una vez reconocidos esos riesgos, las personas deberían verificar cuáles son las salidas disponibles, identificar las rutas de evacuación y establecer previamente un punto de encuentro conocido por todos.
También se recomienda revisar el kit de emergencias y distribuir responsabilidades para que cada integrante sepa qué debe hacer.
La preparación debe considerar especialmente a niños, adultos mayores, personas con discapacidad o movilidad reducida y mascotas que puedan necesitar asistencia durante una eventual evacuación.
Otro aspecto que conviene revisar son los contactos y mecanismos de comunicación que se utilizarían ante una emergencia.
¿Qué hacer a las 10:00 a. m. del 21 de octubre?
Cuando comience el ejercicio, los participantes deberán actuar de acuerdo con el escenario definido previamente y atender las instrucciones de las autoridades o responsables de la actividad.
Si se activa una evacuación, el desplazamiento deberá hacerse por las rutas establecidas hasta llegar al punto de encuentro.
La recomendación es no correr ni empujar, mantener despejadas las salidas, vías y accesos, y desplazarse de manera ordenada.
También se deberá evitar el uso innecesario de las líneas destinadas a atender emergencias reales.
La actividad permitirá comprobar aspectos que pueden pasar inadvertidos mientras permanecen únicamente sobre el papel: una salida bloqueada, una ruta difícil de utilizar, personas que desconocen el punto de encuentro o problemas para transmitir información durante una situación de presión.
Precisamente esas situaciones deberán ser identificadas durante el ejercicio para establecer qué modificaciones son necesarias.
El simulacro no termina al llegar al punto de encuentro
Una parte importante del ejercicio comenzará una vez concluida la evacuación o el escenario establecido.
Familias, comunidades, empresas, instituciones y entidades participantes deberán revisar cómo respondieron, identificar dificultades y reportar los resultados ante la autoridad municipal de gestión del riesgo.
La evaluación permitirá determinar si existieron problemas con las rutas de evacuación, fallas en las comunicaciones, dificultades de coordinación o procedimientos que necesitan ser actualizados.
Esa información servirá para introducir ajustes en los planes y protocolos de cada territorio antes de que tengan que utilizarse frente a una situación real.
En un departamento con condiciones geográficas y ambientales distintas entre sus municipios, los escenarios de riesgo tampoco son iguales. Por eso, el ejercicio del 21 de octubre de 2026 permitirá que cada territorio trabaje sobre sus propias amenazas y capacidades.
Al final, la preparación no dependerá solamente de tener un protocolo escrito. El verdadero examen será comprobar si, llegado el momento, las personas saben hacia dónde dirigirse, quién necesita ayuda, cómo comunicarse y qué hacer durante los primeros minutos de una emergencia.
Durante la jornada se evaluarán rutas de evacuación, puntos de encuentro, comunicaciones, toma de decisiones y coordinación













